Petro vincula la tragedia del Hércules con el freno de su emergencia económica en el Congreso y la Corte

Bogotá, 24 de marzo de 2026 – El presidente de Colombia, Gustavo Petro, responsabilizó al Congreso de la República y a la Corte Constitucional por bloquear recursos que, según él, eran esenciales para fortalecer las Fuerzas Armadas. La declaración se produjo durante un Consejo de Ministros convocado tras el accidente del avión Hércules C‑130 en Puerto Leguízamo, Putumayo, que dejó 69 uniformados muertos.

Petro recordó que el Legislativo archivó dos leyes de financiamiento y que la Corte suspendió provisionalmente una emergencia económica, lo que, en su opinión, ha limitado la capacidad de modernizar el equipo militar. “Se hace o se hace, o el país se quiebra”, advirtió, reafirmando su intención de presentar una nueva reforma tributaria para garantizar recursos a la defensa nacional.

Durante su intervención, vinculó la tragedia aérea con “problemas estructurales” en la Fuerza Pública y la falta de financiamiento, y cuestionó la actitud del Congreso y la Corte, sugiriendo que la tacañería y los intereses políticos obstaculizan la protección de la nación. La Presidencia difundió en X que estas iniciativas “contemplaban soluciones para fortalecer la defensa de la Nación”, y que su suspensión ha impedido avanzar en ese propósito.

El Auto 082 de 2026 de la Corte Constitucional suspendió el Decreto 1390 de 2025, que declaraba la emergencia económica, señalando que su uso no respondía a hechos extraordinarios sino a desacuerdos políticos, y que podía afectar la separación de poderes. Mientras tanto, sectores del oficialismo defendieron la emergencia económica como respuesta a la falta de recursos derivada del archivo de las leyes de financiamiento.

En contexto: Corte Constitucional suspende emergencia económica de Petro

La oposición y congresistas han cuestionado al Gobierno por la baja ejecución de los recursos asignados a la Fuerza Aérea, que según cifras oficiales permanecen sin usar pese a estar presupuestados, lo que aumenta la tensión sobre la narrativa de falta de recursos frente a la gestión interna del Ejecutivo. La tragedia del Hércules C‑130, sumada a estas disputas, reaviva el debate sobre la seguridad nacional y el financiamiento de la defensa en un contexto de alta sensibilidad pública.

Deja un comentario