Bogotá, 24 de marzo de 2026 – Miguel Uribe Londoño, candidato presidencial por el Partido Demócrata Colombiano, aseguró que su hijo, Miguel Uribe Turbay, fue víctima de hostigamientos dentro del Centro Democrático durante los últimos meses de su vida, y señaló directamente a sectores cercanos a la senadora Paloma Valencia como responsables de esas presiones.
Según el empresario, el entonces precandidato presidencial enfrentó un ambiente adverso pese a liderar las encuestas internas del partido. Uribe Londoño afirmó que su hijo fue sometido a cuestionamientos constantes y a tensiones políticas que, en su versión, buscaban frenar su crecimiento dentro de la colectividad.
Uribe Londoño indicó que las dificultades no terminaron con la muerte de su hijo, ocurrida el 7 de junio de 2025, sino que continuaron cuando decidió asumir la candidatura presidencial. Aseguró que, al igual que su hijo, enfrentó cambios en las reglas del proceso interno mientras se mantenía como uno de los aspirantes con mayor respaldo.
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En su relato, esas modificaciones se realizaron de forma reiterada y coincidieron con su ventaja en las mediciones internas, lo que interpreta como una estrategia para alterar la competencia. También vinculó estas decisiones con la posterior exclusión de su candidatura del proceso interno.
El empresario sostiene que tanto su hijo como él fueron objeto de una dinámica interna que dificultó su permanencia en la contienda, en contraste con el respaldo que, según afirma, recibía la aspiración de Valencia.
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El precandidato fue enfático en atribuir los hostigamientos a la hoy candidata del Centro Democrático. Aseguró que, mientras su hijo avanzaba en la carrera presidencial, enfrentaba resistencias internas que se intensificaban a medida que consolidaba apoyo dentro del partido.
En esa línea, sostuvo que el proceso interno estuvo marcado por decisiones políticas que no respondieron a criterios de medición electoral, sino a intereses definidos al interior de la dirección del partido.
El episodio ocurre en un contexto de divisiones dentro del Centro Democrático y de fragmentación en la derecha colombiana de cara a las elecciones presidenciales de 2026. La denuncia de Uribe Londoño sobre presuntos hostigamientos contra su hijo añade tensión a un proceso ya marcado por cuestionamientos sobre la transparencia de las reglas internas.
Tras su salida del partido, el empresario decidió continuar su aspiración presidencial por fuera del uribismo, en una contienda en la que varias candidaturas buscan disputar el liderazgo de la oposición al gobierno de Gustavo Petro.}







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