Delcy Rodríguez continúa reconfigurando el Gobierno: Ahora le tocó a la cúpula militar

Caracas, 19 de marzo de 2026 – La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ordenó una renovación amplia del alto mando de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana que incluyó la salida del jefe del Comando Estratégico Operacional, Domingo Hernández Lárez, y el nombramiento del mayor general Rafael David Prieto Martínez en su lugar. La decisión forma parte de una serie de cambios en la estructura de defensa tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.

El relevo en el principal comando operativo de la Fuerza Armada se produce días después de la destitución del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, quien llevaba más de una década en el cargo, y la designación de Gustavo González López como su sucesor. En paralelo, el Ejecutivo modificó las jefaturas de los distintos componentes militares y juramentó a un nuevo alto mando en el Palacio de Miraflores.

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Prieto Martínez, quien se desempeñaba como inspector general de la institución desde 2024, asume ahora la coordinación de las operaciones conjuntas del Ejército, la Armada, la Aviación Militar, la Guardia Nacional y la Milicia. Su designación lo ubica al frente del órgano operativo más importante de la estructura castrense, con responsabilidad directa sobre la articulación militar en todo el territorio.

Además del cambio en el Comando Estratégico Operacional, el gobierno nombró a Royman Hernández Briceño como comandante general de la Aviación Militar, a Jorge Agüero Montes en la Armada y a Nayade Lockiby Belmonte al frente de la Milicia. Reportes de prensa también señalan ajustes en la Guardia Nacional y el Ejército, donde se menciona la designación de Rubén Belzares Escobar como nuevo comandante.

Durante un acto oficial transmitido por la televisión estatal, Rodríguez tomó juramento a los nuevos mandos y les ordenó trabajar para garantizar la soberanía, la estabilidad y la integridad territorial del país. En mensajes difundidos por canales oficiales, insistió en la necesidad de consolidar una estructura militar alineada con los objetivos del Ejecutivo en esta etapa.

La salida de Hernández Lárez marca la caída de uno de los oficiales más visibles del esquema militar del gobierno anterior. El general en jefe había estado al frente del comando operativo desde 2021 y figuraba entre los sancionados por Estados Unidos por su presunta participación en operativos de represión y en cuestionamientos al proceso electoral de 2024.

Los cambios se inscriben en una reconfiguración más amplia del aparato de seguridad impulsada por Rodríguez desde su llegada al poder. En enero ya había realizado designaciones en mandos regionales y en organismos de inteligencia, y a mediados de marzo ejecutó el relevo en el Ministerio de Defensa.

La reestructuración ocurre en un momento de transición política en Venezuela, en el que el control de la Fuerza Armada resulta determinante para la estabilidad interna y para eventuales negociaciones con actores nacionales e internacionales. La renovación del alto mando busca reorganizar las lealtades dentro de la institución y ajustar la cadena de mando frente a los nuevos desafíos de seguridad y gobernabilidad.

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