Colombia condena ante la OEA la operación militar de EE. UU. en Venezuela y rechaza amenazas contra Gustavo Petro

El gobierno colombiano llevó este martes ante la Organización de Estados Americanos (OEA) su rechazo a las acciones militares unilaterales de Estados Unidos en Venezuela, que derivaron en la captura de Nicolás Maduro, y advirtió que este tipo de operaciones representan una amenaza grave para la soberanía regional y la estabilidad hemisférica.

Durante una sesión extraordinaria del Consejo Permanente, el viceministro de Relaciones Exteriores, Mauricio Jaramillo, calificó lo ocurrido el pasado 3 de enero en Caracas como una “clara violación del derecho internacional” y alertó sobre los riesgos de normalizar intervenciones militares sin respaldo multilateral. Según el funcionario, la democracia no puede imponerse por la fuerza ni ser resultado de la coerción externa, pues ello erosiona los principios básicos del sistema interamericano.

Jaramillo sostuvo que permitir este tipo de precedentes abre la puerta a un orden internacional regido por la imposición y no por el derecho, con consecuencias impredecibles para la seguridad de la región. En su intervención, insistió en que la Carta de la OEA y el derecho internacional proscriben el uso de la fuerza y establecen la solución pacífica de controversias como pilar fundamental de la convivencia entre Estados.

El Gobierno también expresó su preocupación por la población civil venezolana y advirtió que la actual crisis podría derivar en una nueva ola migratoria. En ese sentido, señaló que se ha comenzado a adoptar medidas preventivas en la frontera común para atender eventuales necesidades humanitarias y mitigar impactos sociales y de seguridad.

Respuesta de Estados Unidos y cruce diplomático

Por su parte, el embajador de Estados Unidos ante la OEA, Leandro Rizzuto, rechazó que la operación pueda considerarse una intervención contra la soberanía venezolana. Aseguró que la captura de Maduro “acelera el camino de Venezuela hacia la democracia” y defendió la acción como una medida para proteger al hemisferio de amenazas como el narcotráfico.

Sin embargo, Colombia también utilizó el escenario multilateral para rechazar las declaraciones del presidente Donald Trump contra Gustavo Petro, a quien calificó como “el siguiente” tras la operación en Venezuela. Jaramillo denunció estas afirmaciones como amenazas inaceptables y faltas de respeto contra un jefe de Estado elegido democráticamente, y pidió el cese inmediato de ese tipo de pronunciamientos.

Al cierre de la sesión, la delegación colombiana reiteró su disposición a impulsar una salida diplomática a la crisis venezolana y a promover el diálogo regional en instancias multilaterales como la OEA y la ONU, en línea con la política exterior del Gobierno Petro de privilegiar la legalidad internacional y la concertación política sobre el uso de la fuerza.

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