El Gobierno Nacional anunció que la empresa Thomas Greg & Sons continuará encargada de la elaboración de los pasaportes colombianos hasta el 1 de abril de 2026.
Esta decisión se da en el marco de una transición hacia un modelo de producción estatal liderado por la Imprenta Nacional, en alianza con la Casa de la Moneda de Portugal.
Según explicó el jefe de despacho presidencial, Alfredo Saade, se trata de un nuevo contrato con duración de siete meses, que permitirá garantizar la continuidad en la expedición de pasaportes mientras se completa el proceso técnico y logístico para asumir el control total desde el Estado. Saade aclaró que no se trata de una prórroga del contrato anterior, sino de un nuevo acuerdo con plazos definidos.
“El país ya puede tener la garantía de que a partir del primero de abril, Colombia será dueña de todos los datos de los colombianos”, afirmó Saade, quien también señaló que esta transición representa un paso hacia la soberanía tecnológica en la expedición de documentos oficiales.

En paralelo, avanzan las conversaciones entre la Cancillería y Thomas Greg & Sons para establecer las condiciones del nuevo contrato. La empresa, que ha estado a cargo del proceso durante más de una década, mantendrá la operación mientras se implementan los cambios técnicos y se fortalece la capacidad nacional.
Uno de los objetivos principales de este modelo es que el Estado asuma de manera plena la producción de pasaportes, etiquetas de visa y documentos de viaje. Según el Gobierno, la alianza con Portugal permitirá no solo el acceso a tecnología avanzada, sino también la transferencia de conocimiento y la capacitación del personal colombiano.
Entre los cambios previstos, se anunció que el pasaporte colombiano será rediseñado con nuevos elementos de seguridad y la incorporación de mariposas como distintivo visual. Pese a estos cambios, Saade aseguró que el precio del documento no aumentará para los ciudadanos.

La medida llega después de semanas de incertidumbre, en las que se generó preocupación entre los usuarios por una posible interrupción del servicio. Las largas filas en las sedes de expedición llevaron al Gobierno a tomar una decisión que evitara traumatismos mientras se avanza hacia la producción estatal.
Con esta solución de corto plazo, el Ejecutivo busca dar tranquilidad a la ciudadanía y sentar las bases para una transformación estructural del sistema de identificación y movilidad internacional del país. La fecha límite del 1 de abril de 2026 marca un punto de inflexión, a partir de entonces, el Estado será el único responsable de la expedición de pasaportes en Colombia.







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