¿Miedo al efecto Obama?

En la antesala de las elecciones presidenciales de 2026, la política colombiana ha entrado en una dinámica inusual. La periodista y candidata Vicky Dávila, quien lidera con amplia ventaja las encuestas, ha emprendido una ofensiva sostenida contra Luis Gilberto Murillo, un aspirante independiente que apenas comienza a figurar en la intención de voto. Este fenómeno, lejos de ser anecdótico, revela tensiones profundas en el tablero electoral y anticipa una disputa por el relato y la configuración del centro político.

Dávila, tras dejar la dirección de Semana para lanzarse a la contienda presidencial, ha consolidado su perfil como referente de los sectores más adversos al petrismo y la izquierda, movilizando una narrativa de orden y transparencia que busca capitalizar el desgaste del actual gobierno. Su candidatura, respaldada por poderosos sectores económicos y mediáticos, se presenta como una opción de ruptura frente a la continuidad del proyecto progresista.

Por su parte, Luis Gilberto Murillo, exembajador y excanciller, ha optado por una candidatura independiente que pone el foco en los territorios históricamente marginados. Su discurso, articulado desde la moderación y la inclusión, es percibido por amplios sectores como un antídoto frente a la polarización.

Sin embargo, hay un trasfondo estratégico en la ofensiva temprana de Dávila. Aunque el exministro apenas inicia su ascenso en las encuestas, su perfil encarna un potencial simbólico y político de alto impacto. Su identidad afrocolombiana, su experiencia internacional y su capacidad para tejer consensos lo proyectan como el líder de una coalición amplia, capaz de atraer a los indecisos y a quienes rechazan la dicotomía entre petrismo y antipetrismo.

En este contexto, la estrategia de Dávila apunta a deslegitimar preventivamente a Murillo, encasillándolo en etiquetas que faciliten la confrontación y lo asocien al establishment progresista. No obstante, Murillo ha respondido, con su estilo característico, con una narrativa que evita el enfrentamiento directo, dificultando así la polarización que beneficiaría a su adversaria.

Con la izquierda unificada en el Pacto Histórico y la derecha en busca de consolidar una alternativa viable, el centro político se perfila como el espacio clave para definir la elección. Los ataques de Dávila evidencian un temor a la reconfiguración del centro. Pese a su protagonismo inicial, su candidatura parece haber alcanzado un techo. Tras un ascenso sostenido a finales de 2024 y comienzos de 2025, sus cifras se han estancado, sin mostrar el crecimiento esperado. Analistas coinciden en que, aunque Dávila mantiene relevancia en sectores antipetristas, su estrategia de anticipar la campaña no le ha resultado favorable.

Murillo, en cambio, con su talante conciliador, podría convertirse en un símbolo de renovación que, sin necesidad de polarizar, logre articular una narrativa de esperanza y representación para comunidades históricamente excluidas. El “efecto Obama”, al que teme Dávila, es precisamente eso, una narrativa alternativa que, partiendo desde una posición aparentemente minoritaria, termine capturando el centro y la conversación pública.

Dávila, expuesta ya a la fatiga del electorado y con dificultades para ampliar su base más allá de su núcleo duro, sabe que en la política contemporánea la construcción del relato es tan decisiva como la aritmética electoral. Quien logre instalar su interpretación de los hechos y de sus adversarios partirá con ventaja cuando la campaña se intensifique.

La discusión, por tanto, no gira en torno al Murillo de hoy, sino al Murillo de mañana. Su liderazgo desafía la lógica binaria del escenario actual, y ahí reside la amenaza que percibe Dávila, una amenaza no coyuntural, sino profundamente disruptiva.

Por Jairo Castillo

Una respuesta a «¿Miedo al efecto Obama?»

  1. Avatar de Alberto Gomez
    Alberto Gomez

    Es netamente Petrista y cualquier candidato petrista, defensor del petrismo, beneficiario del petrismo o simpatizante del petrismo o miembro del gobierno de Petro Va a ser visto, justificadamente como parte de un ensayo politico fallido y nocivo para la reconstruction del pais .

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