Colombia y Panamá fortalecen cooperación en energía y migración

Los presidentes de Colombia y Panamá, reunidos este viernes en el Palacio de las Garzas, acordaron priorizar la interconexión eléctrica como un eje clave para la transición energética regional.

La canciller Laura Sarabia y otros ministros colombianos acompañaron al mandatario en su encuentro con José Raúl Mulino, donde también abordaron migración, narcotráfico y seguridad.

El líder colombiano destacó la creación de una “línea de energía limpia” entre ambos países, un proyecto que, según afirmó, podría ayudar a Norteamérica a reducir su dependencia de combustibles fósiles. “América del Sur tiene un potencial de 1.500 gigavatios anuales de energía limpia, suficiente para limpiar la matriz de Estados Unidos, que necesita 1.200 gigavatios”, explicó, subrayando su visión de integrar los sistemas eléctricos de la región como una solución a la crisis climática global.

Mulino, por su parte, resaltó la colaboración en migración, especialmente en el manejo de flujos “de norte a sur”. “Acordamos un trato humanitario para los migrantes, respetando sus derechos”, afirmó, refiriéndose a quienes retornan tras intentar llegar a Estados Unidos. Aunque el tema energético dominó la agenda, ambos líderes reconocieron la necesidad de enfrentar juntos el narcotráfico y el crimen organizado.

En su declaración conjunta, el presidente colombiano sorprendió con una propuesta para reemplazar buses diésel por tranvías o buses eléctricos en ciudades como Bogotá. “Queremos que el Gobierno financie la compra de los buses actuales y los sustituya por transporte eléctrico en las troncales principales”, dijo, aunque no precisó costos ni plazos para esta iniciativa que busca reducir la contaminación urbana.

Con este encuentro, ambos países refuerzan su alianza en un momento de retos compartidos. La integración energética y el manejo migratorio marcarán la hoja de ruta, mientras el sueño de una región conectada por energía limpia empieza a tomar forma.

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