TUIT: «¿Te has preguntado por mi voto de esta semana? En este video te cuento la verdad de lo que pasó. Errar es de humanos y aceptarlo es de valientes. #LasCosasComoSon». María Fernanda Cabal
El reciente voto de la senadora María Fernanda Cabal en contra de la moción de censura al ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, ha generado una ola de controversia en el panorama político colombiano. Aunque la congresista aseguró en un video publicado en la red X que su voto negativo fue un error, las críticas tanto dentro como fuera de su partido, el Centro Democrático, han abierto la puerta a interrogantes sobre los verdaderos motivos detrás de su acción.
Cabal, una de las figuras más visibles de la oposición al gobierno de Gustavo Petro y candidata presidencial para 2026, explicó que su voto se debió a una confusión en la plenaria del Senado. Mientras atendía a ciudadanos en el recinto, afirma que no se percató del momento en que se inició la votación de la moción, resultando en un voto negativo no intencional.
Sin embargo, la senadora, conocida por su firme oposición a la administración de Petro, utilizó la oportunidad para señalar que su credibilidad estaba siendo atacada por «fuego amigo», haciendo referencia a compañeros dentro de su propio partido y sectores uribistas que estarían aprovechando la controversia para debilitar su imagen política.
Este incidente, que ha sido presentado por ella como un error involuntario, ha levantado la sospecha de que podría tratarse de una estrategia política más calculada. Y es que al analizar el contexto político en el que se encuentra, incluyendo su lucha interna dentro del Centro Democrático, sus aspiraciones presidenciales y su relación con importantes actores del sector económico, surge la posibilidad de que este «error» sea parte de una estrategia más compleja. ¿Qué podría haber detrás del voto de Cabal si no fue un simple desliz?
Razones estratégicas detrás del voto
- Diferenciación dentro del Centro Democrático: Aunque el Centro Democrático se presenta como un bloque monolítico de oposición, las tensiones internas no son ninguna novedad, y Cabal no ha sido ajena a estas luchas. Al votar en contra de la moción de censura, podría estar buscando desmarcarse de las posiciones más rígidas de su partido, mostrando que es capaz de actuar de manera independiente.
- Posicionamiento como líder presidencial pragmática: Cabal se ha perfilado como una candidata fuerte para las elecciones presidenciales de 2026, y esta jugada podría haber sido un intento por proyectar una imagen de pragmatismo político. En lugar de seguir ciegamente las directrices de su partido, estaría intentando mostrarse como una líder capaz de tomar decisiones más calculadas, en lugar de seguir la narrativa de «oposición por oposición».
- Intereses económicos y relaciones políticas: Un factor relevante es la relación personal y política de Cabal con José Félix Lafaurie, su esposo, quien es negociador del Gobierno con el ELN y presidente de Fedegán (Federación Colombiana de Ganaderos). Lafaurie tiene un papel clave en las conversaciones de paz y también en las relaciones con el sector ganadero, lo que podría tener implicaciones en cómo se maneja su imagen política en ciertos temas. Un enfrentamiento directo contra un ministro de Hacienda, cuya gestión también afecta al sector económico, podría haber sido contraproducente para los intereses de ambos.
- Realpolitik en el Congreso: En Colombia, el Congreso es un espacio donde las alianzas y acuerdos políticos se mueven rápidamente. Es posible que Cabal haya visto la moción de censura como una oportunidad para negociar favores o alianzas futuras, tanto con el gobierno de Petro como con otras facciones del Congreso.
- Evitar una imagen de radicalismo: Si bien Cabal es conocida por su postura crítica al gobierno Petro, votar en contra de la moción podría haber sido una estrategia para moderar su imagen ante la opinión pública, alejándose del radicalismo que podría limitar su atractivo electoral.
Independientemente de si fue un error o una jugada calculada, lo que queda claro es que la senadora sigue siendo una de las figuras más observadas en la política colombiana, y su habilidad para manejar esta controversia será crucial para su futuro político.
Por Jairo Castillo






