Bogotá, 17 de julio de 2026. La elección de la presidencia del Senado también abrió una disputa dentro de la Alianza Verde. Mientras la bancada continúa evaluando una posición conjunta frente a los candidatos, el senador Jota Pe Hernández anunció que respaldará a Honorio Henríquez, del Centro Democrático. Su decisión contrasta con el escenario que impulsa el gobierno de Abelardo de la Espriella, que busca elegir a Alfredo Deluque, del Partido de La U, como presidente de la corporación.
El anuncio de Jota Pe tiene un alcance que supera un voto individual. Desde hace varios años, el senador ha marcado distancia del petrismo, pero esta decisión confirma que algunos dirigentes elegidos bajo la bandera verde están construyendo alianzas políticas distintas a las que identificaron al partido durante la legislatura anterior. Esa dispersión reduce la capacidad de la colectividad para actuar como un bloque de negociación y aumenta la incertidumbre sobre el comportamiento de sus integrantes en las votaciones de mayor impacto.
La falta de una posición unificada también refleja las tensiones que atraviesan la coalición Verde-En Marcha-AICO tras el cambio de gobierno. Mientras algunos sectores buscan conservar espacios de interlocución con el nuevo Ejecutivo, otros privilegian acuerdos con la oposición o reivindican una mayor autonomía frente a cualquier bloque. Esa diversidad política, que antes permitía ampliar el alcance electoral del partido, comienza a convertirse en una dificultad para coordinar decisiones estratégicas dentro del Congreso.
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El desenlace de esta elección ofrecerá una señal sobre el futuro inmediato de la colectividad. Si otros congresistas siguen el camino de Jota Pe Hernández, la dirección del partido enfrentará mayores dificultades para sostener una identidad legislativa coherente. Si, por el contrario, logra construir una posición mayoritaria alrededor de un solo candidato, todavía conservará margen para influir como actor colectivo en las principales decisiones del Senado.
La votación por la presidencia del Senado, por tanto, no solo definirá el equilibrio entre el gobierno de Abelardo de la Espriella y el Centro Democrático. También medirá la capacidad de la Alianza Verde para mantener cohesión en un escenario político donde las afinidades ideológicas pesan cada vez menos frente a los incentivos individuales y las nuevas alianzas parlamentarias.









