Bogotá, 2 de junio de 2026. Abelardo de la Espriella, candidato presidencial del movimiento Defensores de la Patria y ganador de la primera vuelta electoral con 10.361.499 votos, afirmó que no realizará acuerdos con partidos ni dirigentes tradicionales de cara a la segunda vuelta del 21 de junio, en la que enfrentará a Iván Cepeda, del Pacto Histórico.
A través de varios mensajes publicados el 1 de junio en su cuenta de X, De la Espriella aseguró que aceptará respaldos políticos, pero sin contraprestaciones burocráticas ni compromisos de reparto de poder. “No haré acuerdos ni con partidos, ni con dirigentes tradicionales, ni por debajo ni por encima de la mesa”, escribió el candidato, quien insistió en que su único compromiso es con los ciudadanos.

La declaración llegó un día después de que sectores como Cambio Radical y el Partido Conservador anunciaran públicamente su respaldo tras los resultados de la primera vuelta. Con este mensaje, el aspirante buscó marcar distancia de cualquier percepción de negociación política tradicional en el inicio de la campaña definitiva hacia la Presidencia.
Este 2 de junio, la posición del candidato se mantiene como uno de los temas centrales del debate político. De la Espriella reiteró que no se considera un político tradicional y defendió la idea de una candidatura respaldada directamente por los votantes. Mientras tanto, los partidos que anunciaron su apoyo deberán definir si mantienen ese respaldo sin condiciones formales.

La estrategia busca preservar el perfil independiente con el que construyó su campaña desde 2025. Sin haber ocupado cargos de elección popular ni militar en partidos tradicionales, el abogado cordobés basó su discurso en la ruptura con las estructuras políticas existentes. Tras obtener el 43,74 % de los votos en primera vuelta, busca ampliar su respaldo entre sectores de centro e indecisos sin comprometer la narrativa antisistema que impulsó su ascenso electoral.
La segunda vuelta presidencial se celebrará el 21 de junio y definirá si esa estrategia de independencia logra imponerse frente a la candidatura de Cepeda en una campaña marcada por la polarización política.









