Bogotá, 1 de junio de 2026. Iván Cepeda solicitó a la Federación Colombiana de Fútbol que se pronuncie por el uso de la camiseta de la selección en la campaña presidencial de Abelardo de la Espriella. El reclamo surge tras la primera vuelta del 31 de mayo de 2026, en medio de señalamientos sobre posible uso político de un símbolo deportivo nacional.
El candidato del Pacto Histórico publicó un mensaje en X en el que cuestionó que De la Espriella y varios de sus seguidores hayan utilizado la camiseta amarilla como elemento distintivo durante actos de campaña y la jornada electoral. Cepeda pidió directamente a la Federación Colombiana de Fútbol aclarar si este tipo de uso está permitido bajo sus normas internas.

En su pronunciamiento, Cepeda sostuvo que la prenda habría sido empleada de forma reiterada en actividades proselitistas y contenidos digitales vinculados a la candidatura de derecha. Según su denuncia, la camiseta también fue asociada a discursos de “patriotismo” dentro de la estrategia de campaña, lo que, a su juicio, podría implicar un uso indebido de un símbolo institucional.
El debate se reaviva con antecedentes previos. Desde 2023, la Federación Colombiana de Fútbol ha reiterado que sus signos distintivos no pueden ser utilizados en campañas políticas ni comerciales sin autorización expresa. En comunicaciones anteriores, la entidad ha advertido que ese uso puede considerarse ilegítimo y susceptible de acciones legales bajo normas de propiedad industrial.
En ese contexto, la FCF ya había expresado su postura de manera general, señalando que el fútbol debe mantenerse al margen de la política. Sin embargo, hasta ahora no ha emitido una respuesta específica frente al reclamo realizado por Cepeda tras la primera vuelta electoral ni sobre los hechos señalados durante la jornada del 31 de mayo.

De acuerdo con reportes previos, la campaña de De la Espriella ha promovido el uso de la camiseta de la selección como símbolo de unidad nacional durante actos públicos y llamados en redes sociales. Estos mensajes han sido replicados en distintos espacios digitales, en paralelo al crecimiento de su candidatura en la contienda presidencial.
El episodio se produce en un escenario electoral altamente polarizado, en el que De la Espriella y Cepeda avanzan hacia la segunda vuelta del 21 de junio. Mientras no haya un pronunciamiento oficial específico sobre el caso, el debate sobre el uso político de símbolos deportivos permanece abierto dentro de la contienda.









