Washington, 30 de mayo de 2026 – La Casa Blanca confirmó que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, solo respaldará un acuerdo con Irán si Teherán acepta una serie de condiciones consideradas innegociables por Washington. Entre ellas figuran la renuncia verificable al desarrollo de armas nucleares y la reapertura total del estrecho de Ormuz para el tránsito marítimo internacional, en medio de los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto en Medio Oriente.
La posición fue reiterada por funcionarios estadounidenses durante las conversaciones indirectas que buscan reducir la tensión regional tras meses de enfrentamientos militares. Según la administración Trump, cualquier entendimiento deberá incluir mecanismos que impidan a Irán avanzar hacia la fabricación de armamento nuclear y garantizar la libre navegación por una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
La exigencia sobre el programa nuclear iraní surge después de los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra instalaciones estratégicas en Natanz, Fordow e Isfahán a comienzos de 2026. Aunque organismos internacionales confirmaron daños significativos en parte de la infraestructura de enriquecimiento de uranio, persisten dudas sobre el destino de parte del material nuclear acumulado por Teherán antes de los bombardeos.

Washington sostiene que las futuras condiciones deberán contemplar inspecciones internacionales más estrictas, límites al enriquecimiento de uranio y medidas que permitan verificar de forma permanente que Irán no podrá desarrollar una capacidad nuclear con fines militares. La Agencia Internacional de Energía Atómica mantiene el seguimiento técnico del programa y ha advertido que aún se requieren informes completos por parte de las autoridades iraníes para evaluar el alcance real de los daños.
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El segundo punto central de la negociación se concentra en el estrecho de Ormuz, corredor por el que circula cerca de una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial. Estados Unidos acusa a Irán de restringir el paso de embarcaciones, desplegar minas navales y favorecer acciones que han afectado el transporte marítimo en la zona, provocando una reducción significativa del tráfico de buques y nuevas preocupaciones en los mercados energéticos.

Trump ha acompañado estas exigencias con advertencias públicas dirigidas al gobierno iraní. El mandatario ha señalado que no aceptará restricciones al comercio marítimo internacional y ha insistido en que la eliminación de obstáculos en Ormuz será un requisito indispensable para cualquier acuerdo. Hasta el momento, las autoridades iraníes han defendido sus medidas como decisiones vinculadas a la seguridad nacional y como respuesta a las operaciones militares realizadas por Estados Unidos e Israel.
Las condiciones planteadas por Washington elevan la presión sobre unas negociaciones que todavía no cuentan con un borrador definitivo ni con compromisos públicos de ambas partes. Mientras continúan los contactos a través de mediadores internacionales, el futuro del programa nuclear iraní y la reapertura de Ormuz siguen siendo los principales puntos de disputa.









