Bogotá, 30 de mayo de 2026 – El presidente Gustavo Petro respondió a las declaraciones del senador republicano Bernie Moreno sobre las elecciones presidenciales de Colombia y una eventual intervención de Estados Unidos, asegurando que el destino del país lo definen los colombianos. El pronunciamiento se produjo en medio de la tensión diplomática que persiste entre Bogotá y Washington tras la operación militar estadounidense en Venezuela.
A través de un mensaje publicado en su cuenta de X, el mandatario rechazó lo que consideró intentos de injerencia extranjera en los asuntos internos del país. En su respuesta mencionó tanto a Moreno como al presidente de Ecuador, Daniel Noboa, y afirmó que ninguna figura extranjera puede determinar qué deben pensar o decidir los colombianos. Petro sostuvo que Colombia es una nación libre y vinculó esa condición con la independencia alcanzada bajo el liderazgo de Simón Bolívar.

El pronunciamiento llegó después de que Moreno, senador republicano por Ohio y cercano al presidente estadounidense Donald Trump, advirtiera sobre posibles escenarios de presión e incluso de intervención militar si la situación política o de seguridad en Colombia se deteriora tras los comicios presidenciales de 2026. Sus declaraciones se conocieron en un contexto marcado por la reciente ofensiva militar de Estados Unidos en Venezuela y el endurecimiento del discurso de sectores republicanos frente a gobiernos de izquierda en América Latina.
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Petro también hizo referencia a la conversación que sostuvo con Trump y aseguró que el mandatario estadounidense conoce que los pueblos tienen derecho a decidir su propio destino. La afirmación se suma a los mensajes que ambos líderes intercambiaron luego de una reunión celebrada en la Casa Blanca a comienzos de este año, encuentro que fue descrito por las dos partes como cordial, aunque sin anuncios concretos sobre cambios en la relación bilateral.

La controversia tiene como antecedente inmediato la intervención estadounidense en Venezuela, que terminó con la captura de Nicolás Maduro y provocó reacciones de varios gobiernos de la región. Petro cuestionó esa operación desde sus primeras horas y la calificó como una acción contraria al derecho internacional. Además, reiteró que cualquier operación militar sin respaldo de los países latinoamericanos representa una agresión contra la región.
La respuesta colombiana también ha tenido un componente institucional. La canciller Rosa Villavicencio señaló recientemente que las Fuerzas Militares deben defender la soberanía nacional ante cualquier eventual agresión externa y anunció la activación de mecanismos diplomáticos para analizar la situación. Petro, por su parte, llegó a manifestar que estaría dispuesto a defender al país si se presentara un escenario de intervención, aunque aclaró que no desea que ese escenario ocurra.
El nuevo intercambio entre Bogotá y sectores cercanos a Trump se produce a pocos meses de las elecciones presidenciales de 2026 y se suma a una serie de episodios que han elevado la tensión entre ambos gobiernos desde la crisis venezolana. Por ahora, las diferencias continúan trasladándose al terreno político y diplomático, mientras la relación bilateral sigue bajo observación.









