Madrid, 30 de mayo de 2026 – El líder opositor venezolano Edmundo González Urrutia pidió desde Madrid la convocatoria de nuevas elecciones presidenciales en Venezuela, tras insistir en denuncias de fraude en los comicios del 28 de julio de 2024. El excandidato condicionó cualquier salida a la crisis política al reconocimiento de su victoria y a la organización de un nuevo proceso con garantías internacionales.
En declaraciones difundidas por medios internacionales y recogidas en distintos reportes, González sostuvo que la “reconstrucción democrática” del país pasa por validar los resultados que la oposición considera manipulados en 2024 y por abrir paso a unas presidenciales competitivas. El dirigente ha reiterado que el Consejo Nacional Electoral proclamó a Nicolás Maduro como ganador, mientras la Plataforma Unitaria Democrática defiende que el resultado favoreció a la oposición.
El pronunciamiento se produjo desde Madrid en el marco de entrevistas y actividades públicas, donde el opositor insistió en la necesidad de un nuevo proceso electoral para resolver la crisis de legitimidad. Las mismas fuentes recuerdan que el 8 de enero de 2026 ya había planteado a Pedro Sánchez el reconocimiento explícito de su supuesto triunfo en una conversación telefónica, como paso previo a una transición institucional.
González Urrutia fue designado en 2024 como candidato de la Plataforma Unitaria Democrática, tras la inhabilitación de María Corina Machado y la imposibilidad inicial de inscribir a Corina Yoris. Posteriormente, su postulación fue admitida por el CNE, aunque los resultados oficiales dieron la victoria a Nicolás Maduro, en medio de denuncias opositoras por irregularidades en el proceso.
Tras esos comicios, la oposición denunció manipulación en el conteo de votos y uso de recursos estatales a favor del oficialismo. A comienzos de 2026, la captura de Maduro en una operación de Estados Unidos reconfiguró el escenario político venezolano y reactivó el debate internacional sobre la legitimidad del resultado electoral y la conducción del país.
En su más reciente intervención, el dirigente opositor insistió en que la salida institucional debe incluir un árbitro electoral renovado, observación internacional y la participación de organismos como la ONU, la OEA y la Unión Europea. Aunque no se ha planteado un cronograma concreto, las propuestas apuntan a una eventual convocatoria de nuevas presidenciales una vez se acuerde un marco de transición.
Hasta el momento, no se han conocido pronunciamientos formales del gobierno provisional ni del Tribunal Supremo de Justicia frente a la propuesta. Tampoco hay una posición unificada de los organismos internacionales sobre la convocatoria de nuevas elecciones en Venezuela, mientras el proceso político permanece abierto tras la caída del gobierno de Nicolás Maduro.









