Washingtom, 28 de mayo de 2026. La administración del presidente Donald Trump ordenó discretamente a fiscales federales de Miami evitar o detener investigaciones criminales contra la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, según reveló un informe de Associated Press publicado entre el 27 y el 28 de mayo. La decisión buscó impedir que las pesquisas afectaran la transición venezolana tras la captura de Nicolás Maduro y el regreso de inversiones estadounidenses al sector petrolero.
Rodríguez asumió como presidenta encargada el 5 de enero de 2026, dos días después de la captura de Maduro por fuerzas estadounidenses durante la operación “Absolute Resolve”. Desde al menos 2018, la DEA la seguía por presuntos vínculos con narcotráfico, lavado de dinero y contrabando de oro. Aunque nunca fue acusada formalmente en Estados Unidos, la agencia la consideraba un “objetivo prioritario” desde 2022.
El Departamento de Justicia negó que existiera una investigación formal cerrada contra Rodríguez. Sin embargo, fuentes actuales y retiradas de las fuerzas de seguridad estadounidenses confirmaron a AP que sí había investigaciones preliminares y seguimientos de inteligencia sobre su entorno en oficinas de Miami, Nueva York, Paraguay y Ecuador.
El reporte generó reacciones inmediatas en Washington y Caracas. Congresistas demócratas y algunos republicanos cuestionaron la decisión y advirtieron que Washington estaría flexibilizando la presión judicial sobre figuras del chavismo para facilitar acuerdos energéticos. La Casa Blanca no emitió comentarios oficiales adicionales.
En abril de 2026, Estados Unidos levantó sanciones contra Rodríguez y desde entonces la presidenta interina sostuvo reuniones discretas con funcionarios estadounidenses, incluido el secretario de Energía, Chris Wright, para discutir el retorno de empresas petroleras al país.
La decisión refleja un giro en la política exterior de Trump hacia Venezuela. Tras la caída de Maduro, Washington busca estabilizar el país y asegurar acceso a las mayores reservas petroleras del mundo, mientras intenta evitar un vacío de poder que favorezca a Rusia, China o Irán.









