Washington, 28 de mayo de 2026 – El Mando Central de Estados Unidos acusó a Irán de cometer una “flagrante violación” del alto el fuego en Oriente Medio tras el lanzamiento de un misil balístico hacia Kuwait, interceptado por las defensas de ese país la noche del día de ayer. Washington aseguró que el ataque ocurrió horas después de que fuerzas iraníes enviaran drones de ataque al estrecho de Ormuz.
Según el CENTCOM, el misil fue lanzado a las 10:17 p. m., hora de la costa este de Estados Unidos, y fue neutralizado por sistemas defensivos kuwaitíes antes de impactar territorio del emirato. El comando militar estadounidense afirmó que la acción representó una ruptura directa de la tregua acordada entre ambas partes para contener la escalada militar en la región.
El organismo también informó que, antes del lanzamiento del misil, fuerzas iraníes desplegaron al menos cinco drones de ataque unidireccional sobre el estrecho de Ormuz y zonas cercanas. Estados Unidos aseguró que todos fueron derribados por unidades militares desplegadas en el Golfo Pérsico.
En un mensaje publicado en X, CENTCOM señaló que los drones representaban “una clara amenaza” para la seguridad marítima y regional. Horas después, el mando estadounidense informó que neutralizó un sexto dron desde una base terrestre en Bandar Abbas, ciudad iraní ubicada frente al estrecho.

Kuwait confirmó que sus defensas aéreas repelieron ataques con misiles y drones sobre su territorio, aunque no precisó las zonas afectadas ni reportó víctimas o daños de gran escala. El Estado Mayor del Ejército kuwaití evitó señalar directamente a Irán como responsable, pero el comunicado fue emitido poco después de que Teherán anunciara operaciones contra una base estadounidense en la región.
Hasta ahora, el gobierno iraní no ha respondido públicamente a las acusaciones específicas sobre el misil lanzado hacia Kuwait. Las referencias a Teherán provienen de los comunicados del CENTCOM y de anuncios previos de represalias iraníes contra instalaciones asociadas a Estados Unidos.
El incidente aumenta la tensión en una de las rutas energéticas más sensibles del mundo. El estrecho de Ormuz concentra una parte importante del tránsito global de petróleo y gas, por lo que cualquier intercambio militar en la zona genera preocupación internacional por posibles impactos sobre la seguridad marítima y los mercados energéticos.
Aunque no se reportaron daños significativos ni interrupciones en instalaciones petroleras, Washington advirtió que los ataques muestran la fragilidad del alto el fuego alcanzado en los últimos días para contener una escalada mayor entre Irán y Estados Unidos.









