Bogotá, 28 de mayo de 2026 – Armando Benedetti, ministro del Interior, afirmó que los enfrentamientos entre las disidencias de las FARC lideradas por alias “Iván Mordisco” y alias “Calarcá” buscan influir o tener injerencia en la votación de las elecciones presidenciales del próximo domingo, en medio de una escalada de violencia registrada en el sur del país.
Las declaraciones del funcionario se conocieron tras los combates reportados en el departamento del Guaviare, donde fuentes locales y estimaciones preliminares señalan que podrían haber muerto cerca de 50 personas. Según el ministro, estos grupos armados ilegales estarían intentando proyectar una imagen de debilidad del Estado o impedir la participación electoral en algunas zonas rurales.
Benedetti aseguró que las estructuras del Estado Mayor Central, bajo el mando de “Mordisco”, y del Estado Mayor de Bloques y Frentes, liderado por “Calarcá”, continúan actuando como organizaciones criminales que recurren a la violencia para generar control territorial y presión sobre las comunidades. Añadió que las acciones recientes podrían estar dirigidas tanto al constreñimiento de votantes como a la creación de un escenario de inseguridad en plena jornada electoral.
Los combates más recientes se concentraron en la zona de Barranco Colorado, en jurisdicción de San José del Guaviare, una región selvática del suroriente colombiano donde estos grupos disputan corredores estratégicos vinculados al narcotráfico y otras economías ilegales. Las autoridades aún no han confirmado de manera oficial el número total de víctimas ni han logrado acceso pleno al área para verificación.
El alcalde de San José del Guaviare, Willy Alejandro Rodríguez, indicó que el balance preliminar podría superar las 50 víctimas mortales y advirtió sobre la dificultad de ingresar al territorio por las condiciones geográficas y de seguridad. Informes de estructuras armadas también mencionan decenas de bajas, aunque estas versiones no han sido corroboradas por organismos independientes.
Las disidencias de “Calarcá” difundieron un comunicado en el que aseguran que el enfrentamiento dejó 52 bajas en combate, la mayoría del lado de las fuerzas de “Mordisco”, tras un ataque sorpresa en un campamento rural. Por su parte, no se ha conocido aún una versión pública del grupo contrario sobre estos hechos.
El contexto se produce a pocos días de la primera vuelta presidencial en Colombia, en un escenario marcado por alertas de seguridad en zonas donde hay presencia de grupos armados ilegales. Las autoridades electorales han advertido riesgos en regiones donde estas estructuras mantienen influencia y capacidad de presión sobre comunidades rurales.









