Washington, 26 de mayo de 2026 – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que todo el uranio enriquecido de Irán deberá ser entregado a Washington o destruido bajo supervisión internacional como condición para un eventual acuerdo nuclear con Teherán.
La declaración fue publicada el día de ayer en su red Truth Social y replicada en X, en medio de las negociaciones de paz posteriores a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. El mandatario planteó esta exigencia como un punto central e innegociable del entendimiento que busca cerrar con la República Islámica.
Trump afirmó que el material, al que se refirió como “polvo nuclear”, deberá ser transferido inmediatamente a Estados Unidos para su destrucción o eliminado en territorio iraní o en otro lugar acordado, siempre bajo supervisión internacional. Según el mandatario, el objetivo es impedir que Irán conserve cualquier reserva de uranio enriquecido fuera del control de organismos internacionales o de Washington.

Las condiciones se enmarcan en un contexto de alta tensión por el programa nuclear iraní, en el que se estima que el país posee cerca de 440 kilos de uranio enriquecido al 60%, un nivel cercano al necesario para uso militar. El Organismo Internacional de Energía Atómica ha expresado preocupación por la falta de acceso pleno a instalaciones iraníes y por la imposibilidad de verificar con precisión la ubicación total del material.
El OIEA, dirigido por Rafael Grossi, ha advertido que parte de esas reservas podría encontrarse en instalaciones como Isfahán o Fordow, aunque no existe certeza plena sobre su paradero tras los ataques recientes de Estados Unidos e Israel contra infraestructura nuclear iraní. La agencia ha señalado además que sus capacidades de inspección han sido limitadas desde 2019.

Irán, por su parte, defiende que su programa de enriquecimiento es de carácter pacífico y amparado por el derecho internacional, mientras sostiene que no aceptará restricciones unilaterales sobre su capacidad nuclear. El gobierno iraní ha insistido en que cualquier acuerdo debe respetar su soberanía y mantener el control de sus instalaciones.
El planteamiento de Trump se suma a una serie de exigencias previas en las negociaciones, en las que Washington ha planteado la eliminación total del uranio altamente enriquecido como condición para avanzar en un acuerdo de paz y en la reducción de sanciones. Hasta ahora, Teherán no ha aceptado públicamente estas condiciones y el proceso diplomático continúa sin un acuerdo cerrado.









