Medellín, 25 de mayo de 2026 – Daniel Quintero, actual superintendente Nacional de Salud y exalcalde de Medellín, respondió en redes sociales a las críticas del candidato presidencial Abelardo de la Espriella, tras un acto de cierre de campaña realizado en la capital de Antioquia, donde el aspirante del movimiento Defensores de la Patria lanzó duros señalamientos en su contra.
El intercambio se originó en la plaza de toros La Macarena, donde De la Espriella volvió a referirse a Quintero con el apodo de “Pinturita” y lo acusó de ser responsable de la crisis del país. En el mismo evento, el candidato advirtió que, en caso de llegar a la Presidencia, habría consecuencias judiciales y políticas para funcionarios como el exalcalde de Medellín. Su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, también cuestionó su designación al señalar que no debería ocuparse un alto cargo como la Superintendencia de Salud estando imputado.
Horas después, Quintero respondió desde su cuenta en X, citando las declaraciones y defendiendo su trayectoria política. “Me le he parado a Uribe, Duque, Fico, Ramos, el GEA, las mafias de Hidroituango y ahora a las de la salud. Un verdadero león no le teme a un pobre tigre”, escribió el funcionario, en alusión directa al apodo de campaña de De la Espriella, quien se identifica como “el Tigre”.

La respuesta se da en medio de cuestionamientos políticos y judiciales que rodean al actual superintendente de Salud, quien enfrenta procesos por presunta corrupción durante su administración en Medellín, situación que ha sido usada por sectores de oposición para criticar su nombramiento. Desde la campaña de De la Espriella, estas investigaciones han sido citadas como argumento central contra su gestión.
El cruce entre ambos no es nuevo. En episodios anteriores, Quintero y De la Espriella ya habían intercambiado señalamientos en redes sociales, con acusaciones personales y políticas que han escalado en el contexto de la campaña presidencial de 2026.
En este nuevo episodio, la disputa vuelve a instalarse en el centro del debate político nacional, marcada por el uso de símbolos como “león” y “tigre”, que reflejan la confrontación entre dos figuras que buscan posicionarse en extremos opuestos del escenario político colombiano.









