Bogotá, 25 de mayo de 2026 – El proyecto de ley que busca prevenir y erradicar la mutilación genital femenina enfrenta riesgo de hundirse en el Congreso por falta de trámite en la plenaria del Senado antes del cierre de la legislatura, previsto para el 20 de junio. La iniciativa ya superó tres debates y solo necesita una última votación para convertirse en ley, pero organizaciones sociales y lideresas indígenas advierten que ha quedado relegada en el orden del día de la corporación.
La propuesta, identificada como el proyecto 440 de 2025 de Senado y acumulada con el 239 de 2024 de Cámara, plantea medidas de prevención, atención integral y reparación para niñas y mujeres víctimas de esta práctica. El texto no crea nuevos delitos ni endurece penas, sino que busca fortalecer campañas educativas, protocolos de salud y coordinación entre la jurisdicción ordinaria y la indígena.
Catorce organizaciones enviaron una carta de “máxima urgencia” al Senado para pedir que el proyecto sea debatido antes de que termine el periodo legislativo. Equality Now y Fundación Plan alertaron que, si no se aprueba antes del 20 de junio, deberá volver a presentarse desde cero ante el nuevo Congreso que iniciará funciones el 20 de julio.
La abogada Leandra Becerra, representante de Equality Now para América Latina y el Caribe, afirmó que un eventual hundimiento enviaría “mensajes muy dolorosos y graves” a las comunidades y lideresas indígenas que han impulsado estrategias para erradicar la mutilación genital femenina en sus territorios.
Según datos citados por organizaciones y entidades oficiales, entre 2020 y 2025 se documentaron al menos 204 casos de mutilación genital femenina en Colombia. De ese total, 177 corresponden a niñas indígenas, principalmente de comunidades embera en Risaralda y Chocó. El Sistema Integrado de Información sobre Violencias de Género registró además 98 casos entre enero de 2024 y marzo de 2026, con víctimas en su mayoría menores de cinco años.
El proyecto fue impulsado por las representantes Alexandra Vásquez, Jennifer Pedraza y Carolina Giraldo, junto con la senadora Angélica Lozano. Las congresistas han defendido un enfoque preventivo y cultural frente a la práctica, al considerar que la penalización por sí sola no ha logrado erradicarla.
La mutilación genital femenina es considerada por organismos internacionales como Unicef y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos como una violación grave de los derechos humanos de niñas y mujeres. La práctica puede causar hemorragias, infecciones, dolor intenso y complicaciones reproductivas y psicológicas de largo plazo.
Aunque las cifras oficiales muestran una reducción de casos reportados en los últimos años, organizaciones indígenas y de derechos humanos advierten que persiste el subregistro y que la falta de una ley específica mantiene vacíos institucionales para la prevención y atención de las víctimas. Hasta ahora, la mesa directiva del Senado no ha informado cuándo será programado el último debate del proyecto.









