Bogotá, 24 de mayo de 2026 – El expresidente Álvaro Uribe Vélez denunció un presunto intento de sabotaje contra su visita al municipio de Segovia y señaló a sectores del Pacto Histórico de estar detrás de las acciones. A través de redes sociales, Uribe mencionó directamente al representante a la Cámara Hernán Muriel como posible vinculado a los hechos, aunque hasta ahora no existe confirmación oficial sobre un plan concreto en su contra.
Según el exmandatario, el supuesto sabotaje tendría como objetivo impedir su desplazamiento y afectar la agenda política prevista en la región. Uribe aseguró que su visita busca discutir temas relacionados con la formalización minera en el nordeste antioqueño y respaldar la candidatura presidencial de Paloma Valencia.
El expresidente también defendió la venta de una mina en la zona, cuestionada por algunos sectores políticos. Afirmó que la operación fue transparente y que buscaba proteger empleos y recursos pensionales relacionados con la actividad minera.

Las acusaciones se producen en medio de antecedentes de confrontación entre Uribe y Muriel. En meses recientes, ambos protagonizaron un choque público tras un mural instalado en Llanogrande, Antioquia, sobre las víctimas de los llamados “falsos positivos”, casos documentados por la Jurisdicción Especial para la Paz.
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En ese episodio, Muriel defendió el mural como un acto de memoria histórica y negó que estuviera dirigido contra la familia del expresidente. Después de la confrontación, el congresista denunció amenazas y agresiones relacionadas con el caso.

Hasta el momento, las autoridades no han confirmado denuncias sobre un plan de sabotaje contra la visita de Uribe a Segovia. Sin embargo, el episodio elevó la tensión política en la región y podría derivar en operativos de seguridad reforzada durante el recorrido del exmandatario.
La situación ocurre en medio del ambiente preelectoral y de la creciente confrontación entre sectores del uribismo y el Pacto Histórico. Además del componente político, el caso vuelve a poner en discusión temas sensibles como la seguridad de líderes políticos, la desinformación y las disputas alrededor de la minería en una de las zonas históricamente más conflictivas de Antioquia.









