Washington, 24 de mayo de 2026 – Estados Unidos e Irán están cerca de anunciar un acuerdo preliminar para reducir las tensiones surgidas tras la ofensiva contra Irán iniciada el 28 de febrero de este año. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó este domingo en Nueva Delhi que las partes podrían hacer anuncios “en las próximas horas”, mientras el presidente Donald Trump aseguró que el pacto ya está “en gran medida negociado”.
El eje central del entendimiento es la reapertura del estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial. Irán había restringido el tránsito marítimo tras los bombardeos ejecutados por Estados Unidos e Israel contra objetivos vinculados al régimen iraní, lo que elevó la tensión regional y provocó preocupación internacional por el impacto en los mercados energéticos.
Teherán confirmó que trabaja junto a Washington en un memorando de entendimiento mediado por Pakistán, país que ha facilitado las conversaciones desde la tregua alcanzada en abril. Sin embargo, el gobierno iraní aclaró que los asuntos más sensibles del conflicto, incluido el manejo del uranio enriquecido, quedaron fuera de esta primera fase de negociación.
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Las diferencias sobre el programa nuclear iraní continúan siendo el principal obstáculo para un acuerdo definitivo. Estados Unidos e Israel sostienen que Teherán busca desarrollar capacidades militares nucleares, mientras el régimen iraní insiste en que su programa tiene fines civiles y energéticos.
Las tensiones sobre este tema se mantienen desde comienzos de los años 2000 y se intensificaron tras la salida de Washington del acuerdo nuclear de 2015 durante el primer mandato de Trump. Desde entonces, varios intentos de negociación fracasaron sin lograr un nuevo entendimiento.
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El posible acuerdo parcial tendría efectos inmediatos sobre la estabilidad regional y los mercados petroleros, aunque no resolvería el núcleo estructural del conflicto. Fuentes cercanas a las negociaciones coinciden en que las discusiones sobre el programa nuclear podrían extenderse durante meses y seguir expuestas a riesgos de ruptura.
Israel continúa siendo un actor determinante en la postura estadounidense frente a Irán, pese a no participar directamente en las conversaciones. Cualquier incidente militar o desacuerdo sobre mecanismos de verificación nuclear podría afectar el avance del proceso diplomático.









