Bogotá, 23 de mayo de 2026 – Álvaro Uribe Vélez acusó al senador Iván Cepeda de haber promovido el asesinato del también senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, y de buscar que a él le ocurra “lo mismo”. La afirmación fue publicada el sábado 23 de mayo de 2026 a través de su cuenta en X, en un mensaje que amplía señalamientos previos del expresidente contra el congresista del Pacto Histórico.
En su pronunciamiento, Uribe sostuvo que Cepeda “promovió el asesinato de Miguel Uribe” y que ha intentado, por distintos medios, exponerlo a situaciones similares de violencia. El exmandatario ha venido escalando sus críticas desde marzo, cuando ya había incluido al senador dentro de las responsabilidades políticas que, a su juicio, rodean el crimen del precandidato del Centro Democrático.

Cepeda ha rechazado de forma reiterada cualquier vínculo con el asesinato de Miguel Uribe Turbay. Ha calificado las acusaciones como infundadas y las ha descrito como una estrategia de desprestigio político. El senador ha insistido en que cualquier señalamiento debe tramitarse ante la justicia y no a través de redes sociales o declaraciones públicas.
La Fiscalía General de la Nación ha señalado en sus avances investigativos que la autoría material del asesinato estaría en manos de una red de sicarios vinculada a la disidencia Segunda Marquetalia, mientras continúan las pesquisas para establecer posibles determinadores. Hasta ahora, no existe mención formal de Iván Cepeda dentro de la investigación penal.

El caso de Miguel Uribe Turbay, asesinado en 2025 en medio de su condición de senador y precandidato presidencial, sigue siendo uno de los episodios más sensibles del escenario político colombiano reciente. Las autoridades han capturado a varias personas señaladas de participar en la ejecución del crimen, mientras el proceso judicial continúa abierto.
El nuevo cruce de acusaciones entre Uribe y Cepeda se produce en un contexto de alta polarización política y de tensiones acumuladas entre ambos dirigentes, quienes además enfrentan un historial de confrontaciones judiciales y políticas en el país. El intercambio de señalamientos reaviva un debate que ya ha tenido impacto en el clima electoral y en el escenario institucional colombiano.









