Teherán, 23 de mayo de 2026 – El Gobierno de Irán acusó a Estados Unidos de sabotear las negociaciones de paz orientadas a poner fin a la guerra en curso entre ambos países, al señalar que Washington mantiene exigencias “excesivas” y posiciones “contradictorias” en el proceso de diálogo mediado por Pakistán.
Las declaraciones fueron realizadas desde Teherán por el ministro de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, y otros voceros oficiales, en un contexto marcado por el estancamiento de las rondas de negociación celebradas en Islamabad y el aumento de la preocupación internacional por una posible reanudación del conflicto en Medio Oriente.
Según la versión iraní, Estados Unidos ha frenado los avances diplomáticos al insistir en condiciones consideradas “irrazonables”, lo que habría impedido alcanzar un acuerdo de alto el fuego y un marco político para la desescalada. La delegación iraní sostiene que durante la última ronda de conversaciones se trabajó de forma intensiva durante más de 20 horas, sin lograr consenso.
El canciller Araghchi afirmó además que Washington cambia sus posiciones entre el discurso público y los canales diplomáticos, lo que a juicio de Teherán debilita la confianza y complica cualquier avance real en las negociaciones. También señaló que algunos puntos clave del desacuerdo incluyen la verificación del cese de hostilidades, la retirada de fuerzas estadounidenses en la región y el levantamiento gradual de sanciones.
Las tensiones se producen tras el fracaso de las conversaciones previas en Islamabad, donde la mediación de Pakistán, con apoyo de Turquía y Egipto, intentó acercar posiciones sin éxito. En ese proceso, Estados Unidos habría presentado lo que calificó como su “oferta final”, mientras Irán la rechazó por considerarla incompatible con sus intereses de seguridad.
En paralelo al estancamiento diplomático, autoridades iraníes han advertido que cualquier reanudación de ataques por parte de Estados Unidos tendría una respuesta “contundente”, en medio de un escenario regional aún inestable tras el inicio del conflicto en febrero de 2026.
Hasta el momento, Washington no ha emitido una respuesta directa a las acusaciones de sabotaje, aunque ha reiterado previamente que sus propuestas buscan garantías verificables de seguridad y estabilidad en la región.
El proceso de paz se desarrolla con la participación de Pakistán como principal mediador, junto a Turquía y Egipto, en un contexto de alta tensión en el estrecho de Ormuz y preocupación global por el impacto del conflicto en los mercados energéticos.









