Bogotá, 23 de mayo de 2026 – El ELN asumió la responsabilidad por la masacre ocurrida el pasado 19 de mayo en zona rural de Ábrego, Norte de Santander, en la que fueron asesinadas seis personas, entre ellas el líder social Freiman David Velásquez, presidente de la Asociación de Campesinos del Catatumbo, Asuncat. La admisión quedó consignada en un comunicado del Frente de Guerra Nororiental, fechado el 20 de mayo y difundido por la guerrilla.
Según la versión del grupo armado, el hecho ocurrió durante un retén instalado en la vereda Oropoma. El ELN aseguró que una camioneta negra sin distintivos, que venía siendo monitoreada por sus estructuras, evadió una señal de pare y trató de huir, lo que habría desencadenado un intercambio de disparos entre los ocupantes del vehículo y los guerrilleros.
En el comunicado, la organización afirma que el automotor era utilizado por integrantes del llamado Frente 33, al que califica como una “banda narcoparamilitar” que opera en la región. También sostiene, sin presentar pruebas, que esa estructura tendría vínculos con sectores del Ejército y que usaba vehículos de la Unidad Nacional de Protección, UNP, para movilizar personal y logística en el Catatumbo.
La guerrilla identificó entre las víctimas a Freiman David Velásquez y a dos integrantes de la UNP, Robinson Carvajalino y Sebastián Murillo. Además, señaló a otras tres personas fallecidas como supuestos miembros de la estructura ilegal que dice combatir en la zona.
Aunque el ELN reconoció que en el ataque murió el dirigente campesino, también expresó condolencias a su familia y al movimiento social del Catatumbo. “Solidaridad por la muerte del dirigente social Freiman David”, señaló el grupo armado en el documento, donde insistió en que líderes sociales no deben ser involucrados en desplazamientos que, según su versión, estarían relacionados con actores armados.
La organización también aseguró que uno de sus combatientes resultó herido durante el enfrentamiento y afirmó que en el lugar fueron recuperadas dos pistolas. En el comunicado, el grupo guerrillero habla de un contexto de “agudización del conflicto” en el Catatumbo y reitera acusaciones contra el Frente 33 y las Fuerzas Armadas.
Hasta el momento, ni la UNP ni el Gobierno nacional se han pronunciado sobre los señalamientos hechos por el ELN en el comunicado. Tampoco existe una respuesta oficial del Ejército frente a las acusaciones de presuntos vínculos con esa estructura armada.
La masacre de Ábrego generó rechazo de organizaciones sociales y sectores campesinos del Catatumbo, que consideran el asesinato de Freiman David Velásquez un golpe contra el liderazgo rural en la región.











