Bogotá, 22 de mayo de 2026 – La más reciente encuesta de Invamer para Blu Radio y Noticias Caracol, divulgada el día de ayer, mostró una caída en la intención de voto de la candidata presidencial Paloma Valencia y un fortalecimiento del senador Iván Cepeda en los principales escenarios de primera y segunda vuelta. El estudio se convirtió en el centro del debate político luego de que la aspirante del Centro Democrático rechazara sus resultados y los calificara como falsos e inverosímiles.
De acuerdo con los resúmenes difundidos por distintos medios, Cepeda aparece liderando la intención de voto en primera vuelta con una ventaja amplia sobre sus competidores, mientras que Valencia desciende frente a mediciones previas y queda por debajo de otros aspirantes opositores en algunos escenarios. En las simulaciones de segunda vuelta, el candidato del Pacto Histórico también se impondría frente a sus principales rivales, según los datos divulgados.
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La reacción de Valencia llegó pocas horas después de conocerse el estudio. A través de su cuenta en la red social X, la candidata rechazó las conclusiones de la encuesta y aseguró que los resultados que ubican a Cepeda cerca de ganar en primera vuelta o imponiéndose en un eventual balotaje no corresponden con la realidad. En su mensaje insistió en que el estudio carece de credibilidad y cuestionó directamente la medición de la firma encuestadora.

El pronunciamiento abrió un nuevo episodio de tensión entre campañas y firmas encuestadoras, en un contexto en el que las encuestas han ganado un papel central en la discusión electoral. Mientras la campaña de Valencia busca restar validez a la medición, otros sectores políticos han utilizado los mismos resultados para reforzar la narrativa de un avance del oficialismo en la contienda presidencial.
En paralelo, medios de comunicación que divulgaron el estudio han señalado que se trata de una fotografía del momento, sujeta a márgenes de error y no de una proyección definitiva del resultado electoral. La encuesta también se conoce en medio de un ambiente marcado por la circulación de piezas falsas y manipuladas sobre intención de voto, lo que ha intensificado el debate sobre la credibilidad de los sondeos en el país.









