La Habana, 22 de mayo de 2026 – El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, acusó al secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, de mentir e instigar una agresión militar contra la isla, en un intercambio de declaraciones difundidas el día de ayer a través de su cuenta en la red social X y recogidas por medios internacionales. El funcionario cubano advirtió que ese escenario podría derivar en un derramamiento de sangre de cubanos y estadounidenses y afirmó que su país no representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Rodríguez respondió así a recientes pronunciamientos de Rubio, quien ha calificado a Cuba como una amenaza y un Estado fallido, además de defender un endurecimiento de las sanciones económicas contra el gobierno de La Habana. El secretario de Estado también ha vinculado a estructuras del Estado cubano con prácticas que, según su postura, afectan directamente a la población de la isla.
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El canciller cubano sostuvo que las acusaciones forman parte de una estrategia de presión política y económica sostenida por Washington. Afirmó que el gobierno estadounidense desarrolla una política de agresión sistemática mediante sanciones y restricciones financieras, mientras insiste en que Cuba no tiene intenciones hostiles hacia Estados Unidos.

En paralelo, el intercambio se produce en medio del anuncio de nuevas sanciones estadounidenses contra entidades vinculadas al sector militar cubano, incluyendo el conglomerado GAESA, así como de la discusión sobre asistencia humanitaria ofrecida por Washington que, según funcionarios estadounidenses, no ha sido aceptada plenamente por el gobierno cubano.
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Marco Rubio ha defendido públicamente estas medidas y ha señalado que el objetivo es presionar cambios estructurales en el modelo político y económico de la isla. También ha sostenido que la crisis interna cubana responde a decisiones del propio gobierno y a la gestión de sus recursos estratégicos.
El contexto del cruce diplomático incluye además la reciente acusación en Estados Unidos contra el exmandatario Raúl Castro en relación con hechos históricos vinculados al derribo de avionetas en la década de 1990, un elemento que ha elevado la tensión política entre ambos países.
Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos atraviesan un nuevo episodio de confrontación verbal en el que ambas partes mantienen posiciones opuestas sobre la naturaleza del conflicto bilateral, las sanciones económicas y el rol de cada gobierno en la situación actual de la isla.









