Bogotá, 9 de mayo de 2026 – El presidente de Colombia, Gustavo Petro, anunció que está dispuesto a retirar los aranceles impuestos a productos ecuatorianos, luego de que la Comunidad Andina de Naciones ordenara a ambos países desmontar en un plazo de diez días hábiles las medidas comerciales adoptadas en el marco de la reciente disputa bilateral.
La decisión del organismo andino, adoptada el 7 de mayo de 2026 mediante resoluciones oficiales, concluyó que tanto la llamada tasa de seguridad aplicada por Ecuador como los aranceles recíprocos anunciados por Colombia vulneran el programa de liberación previsto en el Acuerdo de Cartagena y afectan el funcionamiento normal del comercio intrarregional. Por ello, la Secretaría General dispuso su eliminación inmediata dentro del plazo establecido.
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En respuesta, Petro señaló públicamente que acatará la determinación. “No tengo ningún problema en retirar los aranceles a productos del Ecuador en la misma forma y cronología como se pusieron”, afirmó el mandatario en un mensaje difundido en la red social X, en el que además dejó claro que la reversión de las medidas se hará de manera proporcional al modo en que fueron implementadas.

La controversia comercial se originó a comienzos de 2026, cuando Ecuador activó una tasa aduanera adicional sobre importaciones colombianas que inició en 30% y llegó posteriormente a niveles de hasta 100% en algunos productos, bajo el argumento de financiar acciones de seguridad interna frente al crimen organizado. Colombia respondió con la preparación de un esquema de aranceles escalonados de entre 35% y 75% para bienes ecuatorianos, lo que elevó la tensión bilateral.
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La Comunidad Andina intervino como instancia arbitral tras recibir los reclamos de ambos gobiernos. En su análisis, determinó que las medidas adoptadas constituyen restricciones al comercio intracomunitario y deben ser desmontadas por contravenir las reglas del bloque. La decisión es de carácter vinculante, aunque los países aún pueden presentar recursos o solicitudes de revisión dentro del sistema andino.
El conflicto ha tenido impacto directo en sectores exportadores e importadores de ambos países, especialmente en productos agrícolas, alimentos procesados, textiles y manufacturas, generando incertidumbre en el comercio fronterizo y en las cadenas de suministro regionales.
Con la aceptación pública de Petro, el proceso entra ahora en fase de implementación, mientras se espera la posición oficial del Gobierno de Ecuador y la ejecución efectiva de las resoluciones dentro del plazo fijado por la Comunidad Andina.









