Bogotá, 9 de mayo de 2026 – Alejandro Gaviria, exministro de Salud y Educación, cuestionó con dureza el nombramiento de Daniel Quintero Calle como superintendente Nacional de Salud y lo calificó como una desvergüenza política, en medio de una nueva escalada de tensiones con el gobierno de Gustavo Petro. El pronunciamiento fue difundido a través de su cuenta en la red social X, donde expuso lo que denominó realidades políticas que, según él, dejan mal parado al Ejecutivo.
El nombramiento de Quintero fue formalizado mediante el Decreto 0433 del 23 de abril de 2026, firmado por el presidente Petro, en la recta final de su mandato. La decisión se produjo en un contexto de crisis del sistema de salud colombiano, marcado por la liquidación e intervención de varias EPS y fuertes tensiones entre el Gobierno y actores del sector privado.
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Quintero, exalcalde de Medellín, llega al cargo en medio de cuestionamientos judiciales. La Fiscalía lo tiene imputado por presuntos delitos relacionados con el caso Aguas Vivas, que incluye acusaciones de peculado por apropiación, prevaricato e interés indebido en la celebración de contratos. Además, enfrenta decisiones disciplinarias de la Procuraduría que han sido ratificadas en segunda instancia y que siguen bajo revisión del Consejo de Estado.
En su mensaje, Gaviria afirmó que el nombramiento de un funcionario con estos antecedentes, en un momento crítico del sistema de salud, revela varias realidades políticas del Gobierno. Sostuvo que se estaría utilizando la Superintendencia como espacio de poder político y advirtió sobre el riesgo de mensajes de impunidad frente a investigaciones por corrupción.
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El exministro también señaló que en la entidad habrían sido ubicados exfuncionarios cercanos a la administración de Quintero en Medellín, algunos con procesos abiertos, lo que ha generado cuestionamientos adicionales desde distintos sectores políticos y organizaciones de transparencia. Estas designaciones han sido interpretadas por críticos del Gobierno como una forma de consolidar control político sobre una entidad clave del sistema de salud.

El choque entre Gaviria y Petro no es nuevo. Desde su salida del Ministerio de Educación en 2023, el exfuncionario se ha convertido en uno de los críticos más constantes del Gobierno, especialmente en temas de gestión pública y lucha contra la corrupción. En meses recientes ya había cuestionado la narrativa oficial sobre el combate a la corrupción en el sistema de salud.
El nombramiento de Quintero también ha sido objeto de acciones judiciales y pronunciamientos de sectores de la oposición y organizaciones civiles, que advierten posibles riesgos para la moralidad administrativa. Mientras tanto, el Gobierno ha defendido la designación como parte de su estrategia para intervenir el sistema de salud y enfrentar lo que denomina irregularidades estructurales en el sector.
En este nuevo episodio, el cruce entre Gaviria y el Ejecutivo reabre el debate sobre la legitimidad de los nombramientos en cargos de control y el uso político de instituciones clave en medio de la crisis del sistema de salud colombiano.









