Bogotá, 9 de mayo de 2026 – Daniel Quintero comenzó a reorganizar la Superintendencia Nacional de Salud con la llegada de exfuncionarios y aliados políticos de su círculo en Medellín y del partido Independientes a cargos estratégicos de la entidad. Las hojas de vida de varios de ellos ya fueron publicadas en el portal de aspirantes de la Presidencia, paso previo a sus nombramientos oficiales.
Entre los perfiles proyectados aparecen Esteban Restrepo Taborda como secretario general; Sergio Andrés López Muñoz como secretario privado y asesor de planta; Juan David Duque García como superintendente delegado para la Protección al Usuario; y María Niny Echeverry Prada como superintendente delegada para Operadores Logísticos de Tecnologías en Salud y Gestores Farmacéuticos.

Fuentes políticas también anticipan la llegada de Jhonatan Villada a la Delegatura de Aseguramiento y de Eli Shnaider a la Dirección de Liquidaciones. Todos han tenido vínculos políticos o administrativos con Quintero desde su paso por la Alcaldía de Medellín y sus campañas posteriores.
La conformación de este grupo ocurre semanas después de que el gobierno de Gustavo Petro oficializó el nombramiento de Quintero como superintendente nacional de Salud mediante el decreto 0433 del 23 de abril de 2026. El exalcalde de Medellín asumió el cargo en medio de cuestionamientos por su experiencia en el sector y por investigaciones relacionadas con su administración municipal.
En contexto: Pese a las controversias desatadas, Gustavo Petro oficializa a Daniel Quintero como superintendente de Salud
Restrepo, López y Duque ocuparon cargos estratégicos durante la Alcaldía de Medellín. Algunos participaron en áreas como Gobierno, Planeación y proyectos de infraestructura, además de acompañar campañas políticas de Quintero en el ámbito regional y nacional.
La reorganización interna de la Supersalud se produce mientras la entidad mantiene la intervención sobre varias EPS y debe tomar decisiones sobre procesos de aseguramiento, vigilancia y liquidación dentro del sistema de salud.

Sectores de oposición y críticos del nombramiento de Quintero han cuestionado que la entidad quede en manos de un equipo cercano políticamente al superintendente. También han advertido sobre posibles riesgos de politización en un organismo encargado de supervisar recursos públicos y entidades del sistema de salud.
La Supersalud tiene facultades para intervenir EPS, ordenar medidas administrativas y supervisar operadores del sistema. Por eso, los movimientos dentro de la entidad son seguidos de cerca por actores del sector salud y por el Gobierno, que mantiene su apuesta de reformar el modelo de aseguramiento incluso sin una reforma legislativa aprobada.
En los próximos días se espera que los nombramientos sean formalizados, consolidando el núcleo directivo que acompañará a Quintero en una de las entidades más sensibles del sistema de salud colombiano.









