Bogotá, 7 de mayo de 2026 – La senadora y candidata presidencial Paloma Valencia volvió a denunciar ataques provenientes de la campaña de Abelardo de la Espriella, con quien disputa el liderazgo de la oposición de derecha rumbo a las elecciones presidenciales. Valencia aseguró que las agresiones contra su campaña se han intensificado durante el último mes y afirmó que ha optado por responder con moderación para evitar una ruptura que complique una eventual alianza en segunda vuelta.
En declaraciones entregadas en medios, Valencia sostuvo que su prioridad es “cuidar” la posibilidad de una coalición opositora para enfrentar a Iván Cepeda en un eventual balotaje. “Ellos vienen atacando mi campaña de manera muy agresiva desde hace más de un mes”, afirmó la congresista, quien insistió en que no busca profundizar el conflicto interno dentro de la derecha.
La candidata también rechazó participar en un debate sin moderador ni reglas claras, como el que ha sido planteado desde sectores cercanos a De la Espriella. Según explicó, ese tipo de formatos favorecen “la estridencia del odio y de la agresividad”, una dinámica de la que aseguró querer mantenerse al margen.
Valencia afirmó que nunca ha tenido una relación cercana con De la Espriella y señaló que la única conversación política relevante entre ambos ocurrió durante la campaña del plebiscito del No sobre el acuerdo de paz con las FARC. La senadora recordó ese episodio para marcar distancia frente al abogado y candidato presidencial, quien en las últimas semanas ha elevado el tono de sus críticas contra dirigentes tradicionales de derecha.
La tensión entre ambos se produce en medio de una competencia por el liderazgo opositor. Mientras Valencia intenta consolidarse como la figura de continuidad dentro del uribismo y la derecha institucional, De la Espriella ha construido un discurso de confrontación contra sectores políticos tradicionales, incluidos dirigentes que han trabajado junto a la senadora.
En sus declaraciones, Valencia insistió en que no guarda resentimientos personales y que evitará “heridas irreparables” dentro de la oposición. La estrategia busca mantener abiertos los puentes para una eventual segunda vuelta, en un escenario en el que distintos sectores opositores podrían necesitar una alianza para enfrentar a Cepeda.
La disputa también refleja diferencias sobre el tono de la campaña. Valencia ha defendido debates con reglas y moderación, mientras De la Espriella ha fortalecido una estrategia más confrontacional y mediática. Esa diferencia de estilos se ha convertido en uno de los ejes de la competencia entre ambos aspirantes en el inicio de la carrera presidencial.









