Bogotá, 7 de mayo de 2026 – La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea inició el día de hoy el despliegue de 50 observadores en distintas regiones del país para vigilar el desarrollo de las elecciones presidenciales de 2026, incluida la primera vuelta del 31 de mayo. Con este movimiento, la misión europea amplía su presencia territorial en medio de alertas por violencia política y riesgos de seguridad en varias zonas del país.
Los nuevos observadores se suman a los 40 delegados de largo plazo que comenzaron labores desde febrero y a otros equipos de corto plazo que llegarán días antes de la votación. En total, la misión contará con más de 120 observadores distribuidos en capitales, municipios y zonas rurales.
El jefe adjunto de la misión, José Antonio de Gabriel, explicó que el trabajo no se limitará a la jornada electoral. Según dijo, los equipos mantendrán contacto permanente con la Registraduría, el Consejo Nacional Electoral, partidos políticos, campañas y organizaciones civiles para evaluar el proceso completo, desde la campaña hasta el escrutinio.
La misión fue invitada oficialmente por las autoridades electorales colombianas con el objetivo de realizar una evaluación independiente del proceso. La delegación elaborará informes preliminares después de cada jornada electoral y un reporte final con recomendaciones sobre posibles reformas al sistema.
La MOE-UE manifestó preocupación por el aumento de la violencia política durante el actual calendario electoral. Reportes citados por la misión indican que ya se registran más de 1.400 hechos violentos relacionados con la actividad política, entre amenazas, atentados, asesinatos y restricciones a campañas.

Cauca aparece como uno de los departamentos más afectados, mientras que en Valle del Cauca existen al menos 19 municipios bajo distintos niveles de riesgo. La misión también advirtió sobre la presencia de grupos armados ilegales que afectan la movilidad de candidatos y votantes en varias regiones.
Otro de los temas que sigue de cerca la delegación europea es la discusión sobre el software electoral. De Gabriel afirmó que el sistema colombiano cuenta con “garantías robustas de transparencia”, pero advirtió que exigir la entrega completa del código fuente podría generar vulnerabilidades de seguridad informática y facilitar intentos de manipulación.
La posición de la misión europea es que el sistema debe fortalecerse mediante auditorías técnicas independientes y controles cruzados entre partidos, veedurías y autoridades electorales, sin divulgar información sensible sobre la infraestructura tecnológica.
La presencia de una misión electoral de la Unión Europea en Colombia es inédita en elecciones recientes y se produce en un contexto de preocupación por la violencia, la desinformación y las disputas sobre la transparencia del sistema electoral.









