Tarija, 7 de mayo de 2026 – El Tribunal de Sentencia Penal, Anticorrupción y Contra la Violencia hacia las Mujeres de Tarija, fijó para el lunes 11 de mayo el inicio del juicio oral contra el expresidente boliviano Evo Morales por el delito de trata agravada de personas. La Fiscalía lo acusa de haber mantenido una relación con una adolescente de 15 años entre 2015 y 2016, periodo en el que aún ejercía la Presidencia de Bolivia.
La audiencia comenzará a las 08:20 hora local en la ciudad de Tarija. Según la acusación, de esa relación habría nacido una hija en 2016 en Yacuiba, en el sur del país. La legislación boliviana establece penas de entre 15 y 20 años de prisión para los casos de trata agravada cuando la víctima es menor de edad.
La Fiscalía departamental de Tarija sostiene que Morales aprovechó su posición de poder para mantener la relación con la adolescente. El expediente también señala que los padres de la joven habrían consentido el vínculo y recibido beneficios económicos y facilidades vinculadas al entorno político del entonces mandatario.
El fiscal departamental José Mogro afirmó que el Ministerio Público reunirá en juicio más de 170 elementos de prueba, entre ellos testimonios, registros civiles, comunicaciones y declaraciones de personas cercanas a la presunta víctima y al entorno político de Morales. Uno de los documentos centrales es el registro civil de una niña nacida en 2016 que, según la Fiscalía, sería hija de la joven y del exmandatario.
La investigación comenzó en 2024 y derivó en una imputación formal por trata agravada de personas. En octubre de 2025, la Fiscalía presentó la acusación ante el tribunal de Tarija y, meses después, solicitó la apertura del juicio oral, petición aceptada por los jueces.
La defensa de Morales rechaza las acusaciones y sostiene que el proceso responde a una persecución política. El abogado Nelson Cox aseguró que “no se ha demostrado que el expresidente haya cometido delito alguno” y calificó el caso como una “acusación forzada y falsa”.
Los abogados del exmandatario también anunciaron que Morales no asistirá a la audiencia de apertura. Argumentan que la notificación judicial fue irregular porque se realizó mediante edictos y no de manera personal, pese a que, según la defensa, el expresidente tiene domicilio conocido.
El caso se desarrolla en medio de un escenario político polarizado en Bolivia, donde Morales continúa siendo una figura de influencia dentro del Movimiento al Socialismo. El juicio será seguido de cerca por sectores políticos y organismos vinculados a la protección de menores y la lucha contra la trata de personas.









