La Haya, 6 de mayo de 2026 – Venezuela defendió ante la Corte Internacional de Justicia en La Haya su derecho sobre la región del Esequibo y reiteró que no reconoce la jurisdicción del tribunal para resolver la disputa territorial con Guyana. Durante las audiencias orales, el representante venezolano Samuel Moncada sostuvo que los derechos históricos de su país sobre el territorio son irrenunciables y que Caracas mantiene su disposición a defenderlos de manera pacífica. La comparecencia se da en un proceso judicial en el que la CIJ analiza la controversia fronteriza entre ambos países.
El Esequibo es una región de aproximadamente 160.000 kilómetros cuadrados en disputa desde finales del siglo XIX, cuya delimitación está en el centro del caso. Venezuela cuestiona la validez del laudo arbitral de 1899 que fijó la frontera durante la etapa colonial británica en lo que hoy es Guyana. El gobierno venezolano sostiene que ese fallo fue producto de irregularidades y que debe considerarse nulo, mientras insiste en que la frontera legítima se ubica en el río Esequibo.

Guyana, por su parte, defiende la validez del laudo de 1899 y solicita a la corte que lo ratifique como base definitiva de la frontera. El gobierno guyanés sostiene que la disputa compromete su integridad territorial y que más de dos tercios de su superficie están en juego.
El canciller guyanés Hugh Hilton Todd calificó el caso como existencial para su país y afirmó que una pérdida del territorio implicaría una transformación estructural del Estado. El equipo legal de Guyana también cuestionó los argumentos venezolanos ante la corte, al señalar que ya han sido rechazados en etapas previas del proceso sobre jurisdicción.

La controversia se centra en la interpretación del Acuerdo de Ginebra de 1966, firmado entre Venezuela, Reino Unido y Guyana, que reconoce la existencia de una disputa territorial y establece mecanismos para su resolución. Mientras Guyana considera que la CIJ es la instancia competente, Venezuela sostiene que el mecanismo principal debe ser la negociación bilateral.
En paralelo, el contexto del caso está marcado por la creciente relevancia económica de la región, especialmente tras los descubrimientos de petróleo en aguas cercanas al territorio en disputa desde 2015, lo que ha elevado el interés estratégico sobre el área.
Las audiencias continuarán en La Haya en los próximos días. Posteriormente, la CIJ entrará en fase de deliberación antes de emitir una decisión sobre la validez del laudo arbitral de 1899, un proceso que podría extenderse por varios meses.









