Bogotá, 6 de mayo de 2026 – El presidente Gustavo Petro y el rector de la Universidad Nacional, José Ismael Peña, protagonizaron un cruce público de acusaciones tras la visita del mandatario al campus de Bogotá para inaugurar el nuevo edificio de Bellas Artes. Petro aseguró que el rector intentó impedir su ingreso y lo vinculó con afiches críticos, mientras Peña rechazó los señalamientos y defendió la pluralidad de la comunidad universitaria.
La tensión se desató luego de que el presidente publicara en su cuenta de X que el rector, a quien calificó como “impuesto por juez” y cercano a sectores políticos opositores, habría estado detrás de carteles que buscaban sabotear la entrega de la obra, cuya inversión asciende a 70.000 millones de pesos. Según Petro, esos mensajes también apuntaban contra su propuesta de una constituyente universitaria.
Peña respondió en dos mensajes públicos. Afirmó que no tiene militancia partidista y que su trayectoria está ligada a la Universidad Nacional. Señaló que la institución es de puertas abiertas y que la visita presidencial se garantizó con condiciones de seguridad y logística adecuadas. Además, negó cualquier participación de la administración en la difusión de afiches o manifestaciones.

El rector sostuvo que las expresiones críticas vistas durante la jornada corresponden a sectores de la comunidad universitaria y no a una acción coordinada desde la rectoría. Indicó que, aunque algunas puedan resultar incómodas, forman parte de la pluralidad que la institución debe proteger y reiteró que su gestión se basa en el diálogo y el respeto.

La visita de Petro estuvo marcada por la presencia de pancartas en distintos puntos del campus que rechazaban la idea de una constituyente universitaria, cuestionaban el uso político de la institución y criticaban tanto al Gobierno como a la actual rectoría. El mandatario interpretó estos hechos como un intento de bloqueo a su agenda en la universidad.
En contexto: Gustavo Petro acusa al rector de la Universidad Nacional de «impedir» su visita
El trasfondo de la confrontación se remonta a la crisis por la rectoría de la Nacional. Peña fue elegido en marzo de 2024 en medio de protestas por el proceso de designación. Posteriormente, el Gobierno intentó removerlo a través del Ministerio de Educación, lo que desató un conflicto por la autonomía universitaria.
El 17 de febrero de 2026, el Tribunal de Bogotá ordenó su restitución al considerar que se vulneraron derechos fundamentales en su salida. El Ejecutivo acató la decisión, aunque expresó desacuerdos sobre el modelo de gobernanza y la participación de la comunidad académica. Este antecedente explica las críticas del presidente a la legitimidad del rector.
El episodio revive un debate más amplio sobre la autonomía de la Universidad Nacional y el alcance de la intervención del Gobierno. También reactiva la discusión sobre la propuesta de una constituyente universitaria, que divide a estudiantes y profesores entre quienes la ven como una reforma necesaria y quienes temen una injerencia política en la institución.
El choque entre Petro y Peña deja abierta una nueva fase de confrontación en la universidad, donde persisten tensiones entre el Ejecutivo, la rectoría y distintos sectores de la comunidad académica.









