Bogotá, 6 de mayo de 2026 – En una serie de audios filtrados y atribuidos al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, se describe la presunta existencia de una operación política internacional orientada a influir y desestabilizar gobiernos de izquierda en América Latina, entre ellos los de Gustavo Petro en Colombia y Claudia Sheinbaum en México. El material fue divulgado por el medio español Diario Red y ha sido replicado por otras plataformas informativas, aunque su autenticidad no ha sido verificada judicialmente.
Según la investigación periodística, la supuesta red habría sido articulada con participación de actores políticos en Estados Unidos y vinculada al entorno del presidente Donald Trump. En los audios se plantea la creación de estructuras digitales de comunicación para producir contenidos dirigidos a erosionar la legitimidad de gobiernos progresistas en la región, bajo formatos presentados como iniciativas de periodismo en línea.
En uno de los fragmentos difundidos, quien sería Hernández menciona la creación de una “célula” informativa en territorio estadounidense con el objetivo de evitar rastreos en Honduras. En la grabación se escucha la frase: “Vamos a montar una célula… desde Estados Unidos… para que no nos rastreen ahí en Honduras. Se vienen unos expedientes contra México… contra Colombia… y lo más importante, contra Honduras”.
Los audios también mencionan supuestos contactos con el actual presidente hondureño Nasry Asfura y la solicitud de recursos por 150.000 dólares para la instalación de una unidad de periodismo digital orientada a campañas informativas. Entre los objetivos señalados figuran ataques narrativos contra figuras como Manuel Zelaya y Xiomara Castro, además de los gobiernos de Colombia y México.
El contenido ha generado reacciones inmediatas en la región debido a la gravedad de las acusaciones y a la identidad de los involucrados. Sin embargo, no existe hasta ahora una validación independiente sobre la autenticidad de las grabaciones ni pronunciamientos judiciales que confirmen su veracidad.
En Colombia, el presidente Petro ha sido señalado en los audios como uno de los objetivos de estas supuestas campañas digitales. En México, el gobierno de Sheinbaum no ha emitido una respuesta formal específica sobre el contenido divulgado. Tampoco se han registrado declaraciones oficiales de la presidencia hondureña respecto a la filtración.

El propio Hernández ha negado públicamente ser autor de las grabaciones y sostiene que se trata de una operación en su contra impulsada por sectores políticos. También ha rechazado los señalamientos que lo vinculan con la coordinación de estructuras de influencia digital.
El caso ha sido denominado mediáticamente como “Hondurasgate” y ha reactivado el debate sobre posibles redes transnacionales de desinformación y propaganda política en América Latina. Entre los actores mencionados también figura el presidente argentino Javier Milei, aunque sin evidencia pública adicional sobre su participación.
En contexto: Milei habría aportado 350 mil dólares para financiar una campaña de desprestigio contra Sheinbaum y Petro

Hernández fue condenado en Estados Unidos a 45 años de prisión por delitos relacionados con narcotráfico y posteriormente indultado por Trump, según antecedentes judiciales citados en investigaciones previas. Este historial ha sido incorporado por analistas como parte del contexto político del caso.
El medio Diario Red sostiene que la supuesta operación tendría como objetivo coordinar campañas digitales contra gobiernos progresistas en el hemisferio occidental, en un escenario donde también se mencionan posibles vínculos con actores políticos y financieros internacionales.
Por ahora, las autoridades de los países involucrados no han confirmado investigaciones conjuntas ni han presentado conclusiones oficiales sobre la existencia de la red descrita en los audios. El caso permanece en fase de verificación periodística y controversia política abierta en la región.









