Bogotá, 3 de mayo de 2026 – El presidente del Senado, Lidio García, le respondió al presidente Gustavo Petro y aseguró que el Ejecutivo no tiene competencia para intervenir en el control del quórum ni en la asistencia de los congresistas, en medio de la controversia por el ausentismo que ha frenado varias reformas del Gobierno.
La reacción se produjo después de que Petro, en un discurso el viernes en Medellín, exigiera aplicar con rigor la ley de inasistencia y advirtiera que «se les acabó la recocha” a los legisladores que no asisten a las sesiones. El mandatario pidió a las mesas directivas del Congreso remitir alConsejo de Estado los listados de ausencias para iniciar procesos de pérdida de investidura.
Esa solicitud fue formalizada por el ministro del Interior, Armando Benedetti, mediante un oficio enviado a los presidentes del Senado y la Cámara. En la comunicación, el Gobierno pidió activar los mecanismos previstos en la Ley 5 de 1992 y en la Ley 1828 de 2017 para sancionar el ausentismo, incluyendo reportes a las comisiones de ética, descuentos salariales y eventuales procesos judiciales.
En contexto: El Gobierno exige sanciones a congresistas que falten reiteradamente a las sesiones y frenen las reformas

El pronunciamiento del Ejecutivo respondió al malestar por la falta de quórum en el Congreso, que ha impedido avanzar en iniciativas clave como la reforma a la salud, la jurisdicción agraria y otros proyectos con mensaje de urgencia.
García respondió a través de su cuenta en X con un mensaje directo al presidente. “Con el respeto debido, le recuerdo que usted no tiene competencia para verificar quórum ni fiscalizar las asistencias de los congresistas. El Congreso es una rama autónoma e independiente del poder público, y el control de sus miembros corresponde exclusivamente a cada Cámara”, escribió.

El presidente del Senado defendió así la autonomía del Legislativo y marcó límites frente a lo que considera una intervención del Ejecutivo en asuntos internos del Congreso. Su postura coincide con la de sectores de oposición que han cuestionado la iniciativa del Gobierno y la interpretan como una presión indebida sobre el funcionamiento del poder legislativo.
Desde el oficialismo, en cambio, se insiste en que la solicitud no busca interferir en la autonomía del Congreso, sino exigir el cumplimiento de normas vigentes para garantizar la actividad legislativa. El Ejecutivo sostiene que el ausentismo se ha convertido en un mecanismo para bloquear debates y votaciones.
En las últimas semanas, varias sesiones han sido levantadas por falta de quórum, lo que ha profundizado las tensiones entre el Gobierno y el Congreso en un momento clave para la agenda de reformas. La fragmentación política y las diferencias dentro de las bancadas han incidido en este escenario.
Hasta ahora no se conocen medidas concretas adoptadas por las mesas directivas tras la solicitud del Gobierno, ni respuestas adicionales del presidente Petro frente al mensaje de García. Tampoco hay pronunciamientos del Consejo de Estado sobre posibles procesos derivados de esta controversia.









