Bogotá, 19 de abril de 2026 – El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, desmintió que la CIA tenga información propia sobre un supuesto atentado contra Iván Cepeda, candidato presidencial del Pacto Histórico, aunque confirmó que desde el Gobierno colombiano se envió una alerta a Estados Unidos para su evaluación. La declaración contradice la versión inicial del presidente Gustavo Petro, quien aseguró que la agencia ya contaba con “datos reales y concretos” sobre el plan.
Sánchez explicó en entrevista que funcionarios de la CIA le indicaron que no disponen de información ni documentos sobre un complot específico contra Cepeda y que, de tenerlos, serían compartidos con Colombia. Sin embargo, tras un consejo de seguridad con el presidente, el ministro precisó que un organismo externo al Ministerio remitió información a Estados Unidos “para su valoración y apoyo”, lo que confirma el envío de una alerta desde el país.
La aclaración del ministro implica un ajuste frente a su postura inicial. Aunque reiteró que la inteligencia militar y policial no registra amenazas concretas contra el candidato, reconoció que existen datos en análisis que fueron trasladados a agencias internacionales. Esto matiza la afirmación de Petro, quien había señalado que la CIA ya tenía en su poder información verificada sobre el supuesto atentado.

Desde Estados Unidos, el senador republicano Bernie Moreno también rechazó la versión del presidente colombiano. A través de redes sociales, aseguró que funcionarios estadounidenses no tienen conocimiento de una amenaza de ese tipo y afirmó que el propio Cepeda fue informado en ese sentido, alineándose con lo expresado por el Ministerio de Defensa.

El episodio se produce en medio de una coyuntura política marcada por la campaña presidencial y elevó la tensión sobre el manejo de información de inteligencia. Mientras el presidente insiste en que existen riesgos reales contra el candidato oficialista, las autoridades de defensa sostienen que no hay confirmación de un plan específico en los sistemas de inteligencia.
Tras la controversia, el Gobierno convocó un consejo extraordinario de seguridad con participación de la cúpula militar, la Policía y la Dirección Nacional de Inteligencia para revisar los reportes disponibles. Aunque no se han anunciado cambios en los esquemas de protección de Cepeda, el caso abrió un debate sobre la seguridad de los candidatos y el uso de alertas de inteligencia en el contexto electoral.
La diferencia de versiones también tiene implicaciones en la relación con Estados Unidos, socio clave en cooperación en inteligencia. La atribución de información a la CIA que luego es desmentida por autoridades estadounidenses genera cuestionamientos sobre la coordinación institucional y la credibilidad de los reportes en un tema sensible.
El Gobierno mantiene que continuará evaluando posibles riesgos y reforzando los mecanismos de protección, mientras la polémica se instala en la agenda política y podría derivar en debates de control en el Congreso sobre el origen y manejo de la información.









