Washington, 7 de abril de 2026 – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión por dos semanas de los bombardeos contra Irán, condicionada a que Teherán reabra de forma completa, inmediata y segura el estrecho de Ormuz. La decisión fue comunicada el día de ayer desde la Casa Blanca, a pocas horas de que venciera un ultimátum fijado por Washington.
El mandatario afirmó que aceptaba “suspender el bombardeo y el ataque” durante 14 días y presentó la medida como un alto el fuego bilateral. Según su declaración, la pausa depende de que Irán garantice el tránsito por el estrecho, una ruta clave por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
El anuncio se produjo menos de dos horas antes del plazo límite que el propio Trump había impuesto para la reapertura de la vía marítima. En los días previos, había advertido que, de no cumplirse esa condición, Estados Unidos podría atacar infraestructura estratégica dentro de Irán, incluidas plantas eléctricas y puentes.
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La Casa Blanca sostuvo que la suspensión responde a un avance en las negociaciones hacia un acuerdo más amplio. Trump aseguró que su gobierno ya había cumplido los objetivos militares y que existe un camino hacia un entendimiento de largo plazo que permita estabilizar la región.
En paralelo, reportes coinciden en que la tregua forma parte de una iniciativa diplomática mediada por Pakistán. La propuesta contempla un cese inmediato de hostilidades, la reapertura del estrecho de Ormuz y un plazo de entre 15 y 20 días para negociar un acuerdo definitivo entre stony Teherán.
Desde Irán, el Consejo Supremo de Seguridad Nacional aceptó la tregua de dos semanas y confirmó conversaciones indirectas con Estados Unidos en Islamabad. Sin embargo, advirtió que cualquier incumplimiento será respondido, lo que mantiene la tensión en el escenario regional.
El anuncio tuvo efectos inmediatos en los mercados internacionales. Tras conocerse la posible desescalada y la reapertura del estrecho, los precios del petróleo registraron caídas superiores al 10%, reflejando el impacto de la noticia en una de las principales rutas energéticas del mundo.
La pausa no implica el cierre del conflicto. La negociación sigue sujeta a condiciones concretas y a la evolución de los contactos diplomáticos, mientras ambas partes mantienen capacidades militares activas en la región.







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