Irán amenaza con romper la tregua con EE. UU. por los bombardeos de Israel en el Líbano y anuncia cierre selectivo en Ormuz

Teheran, 8 de abril de 2026 – La tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán permitió una reapertura inicial del estrecho de Ormuz y el paso de los primeros buques comerciales tras semanas de bloqueo. Sin embargo, el acuerdo entró rápidamente en una fase crítica luego de que Teherán amenazara con romper el alto el fuego y anunciara nuevas restricciones al tránsito marítimo en el estrecho.

En las primeras horas del acuerdo, embarcaciones como el granelero NJ Earth y el carguero Daytona Beach lograron cruzar el estrecho, marcando una señal de alivio para el comercio energético global. La reapertura, bajo coordinación con las Fuerzas Armadas iraníes y vigilancia del Comando Central de Estados Unidos, generó expectativas de una normalización progresiva del flujo marítimo.

Ese escenario cambió en cuestión de horas. Irán advirtió que abandonará el alto el fuego si Israel mantiene sus bombardeos sobre el Líbano y anunció un “cierre selectivo” del estrecho de Ormuz. La medida obliga a cada buque a solicitar autorización individual para cruzar, lo que en la práctica reinstala un control estricto sobre una de las rutas clave del comercio mundial.

Las Fuerzas Armadas iraníes informaron que están identificando objetivos para responder a los ataques israelíes en Beirut y otras zonas, y señalaron que “castigarán” a Israel por los golpes contra Hezbollah. Teherán considera estas operaciones una violación del alto el fuego, aunque Israel sostiene que la tregua no se aplica al frente libanés.

El endurecimiento iraní ocurre mientras más de 800 embarcaciones permanecen en el Golfo Pérsico sin poder salir, entre ellas al menos 426 petroleros. Aunque algunos buques han logrado transitar como prueba inicial del acuerdo, el volumen de tráfico sigue muy por debajo de los niveles habituales y el atasco podría tardar semanas en resolverse.

El sector marítimo mantiene una postura cautelosa. Navieras y aseguradoras priorizan la salida de los barcos ya cargados y evitan enviar nuevas flotas ante la incertidumbre sobre la seguridad del paso, las condiciones de coordinación con Irán y la posibilidad de costos adicionales por tránsito.

El alto el fuego se había alcanzado tras semanas de escalada militar que incluyeron ataques estadounidenses e israelíes contra infraestructura iraní y el cierre de facto del estrecho por parte de Teherán. Como parte del acuerdo, Irán aceptó permitir el paso de buques durante dos semanas, mientras Estados Unidos suspendía operaciones ofensivas.

En contexto: Trump suspende bombardeos a Irán por apertura del estrecho de Ormuz

La nueva amenaza iraní vincula directamente la estabilidad del estrecho con la evolución del conflicto en el Líbano. Para Teherán, los ataques contra Hezbollah forman parte del mismo escenario estratégico y afectan el cumplimiento del acuerdo, lo que introduce un factor adicional de incertidumbre.

El estrecho de Ormuz es un punto clave por donde circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial. Cualquier restricción impacta de inmediato en los precios y en la seguridad energética global.

En el corto plazo, la continuidad de la tregua dependerá de si se reduce la tensión en el Líbano y de si Irán limita sus medidas a controles parciales sin cerrar completamente el paso. Una ruptura del acuerdo podría reactivar la escalada militar y agravar la crisis en los mercados energéticos.

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