Teherán, 6 de abril de 2026 – Autoridades iraníes llamaron a jóvenes, estudiantes, artistas y profesores a formar cadenas humanas alrededor de plantas eléctricas e infraestructura energética para “proteger bienes nacionales” ante la amenaza de ataques ordenada por Donald Trump si Irán no reabre el estrecho de Ormuz antes del plazo fijado por Estados Unidos. La convocatoria se difundió entre ayer y hoy, generando alarma internacional sobre un posible uso de civiles como escudos humanos en un contexto de creciente tensión militar.
El llamado fue atribuido a Alireza Rahimi, viceministro de Juventud y Deportes de Irán y, según algunas versiones, secretario del Consejo Supremo de Juventud y Adolescencia. Rahimi invitó a jóvenes, atletas, artistas, estudiantes y profesores a reunirse cerca de plantas eléctricas en todo el país, describiendo la iniciativa como una campaña simbólica denominada “Human Chain of Iranian Youth for a Bright Future”. La medida fue presentada como una acción civil y patriótica frente a posibles ataques estadounidenses.
El origen de la movilización civil se encuentra en un ultimátum de Donald Trump, quien fijó un plazo para que Teherán reabriera completamente el estrecho de Ormuz y advirtió que, de no cumplirse, ordenaría ataques a instalaciones energéticas y puentes iraníes, incluyendo “todas y cada una” de las plantas eléctricas del país. El plazo se estableció para hoy a las 8:00 p. m. hora de Washington, equivalente a la tarde del mismo día en Irán.
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La movilización estaba prevista para el día de hoy, alrededor de las 2:00 p. m. hora local, en las inmediaciones de las centrales eléctricas. Analistas y medios internacionales interpretaron la acción como una forma de crear presencia civil masiva alrededor de objetivos estratégicos, dificultando o disuadiendo un eventual bombardeo. Varias coberturas internacionales advirtieron que exponer a civiles cerca de instalaciones militares podría constituir un crimen de guerra si se produjeran ataques.
Organizaciones como la ONU y la Agencia Internacional de Energía Atómica expresaron preocupación por la escalada y el riesgo de violaciones del derecho internacional. Rahimi defendió la iniciativa afirmando que los bienes energéticos “son nuestra riqueza” y que la convocatoria surgió de propuestas de jóvenes universitarios, artistas y organizaciones juveniles, con el objetivo de proteger instalaciones nacionales de manera simbólica.
El contexto inmediato incluye semanas de choques militares y advertencias cruzadas entre Washington y Teherán, con especial foco en el estrecho de Ormuz, corredor estratégico del petróleo mundial. La escalada amenaza la estabilidad regional y los mercados energéticos, mientras la comunidad internacional observa el riesgo de que la movilización civil se convierta en un blanco en caso de conflicto abierto.






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