Gustavo Petro llama “preso político” a Jorge Glas y Daniel Noboa le responde

Bogotá/Quito, 6 de abril de 2026 – El presidente Gustavo Petro volvió a escalar la tensión con Ecuador al afirmar que el exvicepresidente Jorge Glas es “un preso político” y solicitar su liberación o entrega a Colombia. El pronunciamiento, publicado el día de ayer en su cuenta de X, provocó una respuesta inmediata del presidente ecuatoriano Daniel Noboa, quien rechazó la petición y la calificó como una intromisión en la soberanía de su país.

En su mensaje, Petro aseguró que en América no deben existir presos políticos y sostuvo que “es indudable” que Glas encaja en esa categoría. Además, reveló que durante una visita a las islas Galápagos le pidió directamente a Noboa liberar al exvicepresidente o permitir su traslado a Colombia, en condición de ciudadano colombiano, sin que esa solicitud prosperara.

La reacción de Noboa no se hizo esperar. A través de X, el presidente ecuatoriano señaló que las declaraciones de Petro constituyen un “atentado contra la soberanía” y una violación del principio de no intervención. Insistió en que Glas no es un preso político sino una persona condenada por corrupción que debe responder ante la justicia ecuatoriana.

El caso de Jorge Glas es el centro de una disputa que combina elementos judiciales, diplomáticos y humanitarios. El exvicepresidente cumple condenas por procesos relacionados con los casos Odebrecht y Sobornos, y además enfrenta una sentencia de primera instancia de 13 años por el caso Reconstrucción de Manabí. Pese a haber recibido la nacionalidad colombiana en 2025, el gobierno ecuatoriano sostiene que esa condición no modifica sus responsabilidades penales.

En contexto: Gustavo Petro le otorgó nacionalidad a Jorge Glas, ex vicepresidente de Ecuador condenado por corrupción

La defensa de Glas ha advertido desde finales de marzo sobre un deterioro progresivo de su estado de salud, con reportes de pérdida de peso y desnutrición severa. Esos argumentos han sido retomados por Petro para sustentar su solicitud de intervención internacional.

Horas después, el mandatario colombiano reforzó su postura con un segundo pronunciamiento en la misma red social. Allí afirmó que Glas enfrenta un deterioro grave de salud y que su vida está en riesgo por desnutrición, debido a las condiciones de reclusión. También hizo un llamado a organismos internacionales de derechos humanos para que intervengan y vigilen su situación.

El cruce entre ambos mandatarios se inscribe en una relación bilateral deteriorada desde 2025, marcada por declaraciones públicas y desacuerdos en torno al caso Glas. Lo que comenzó como un reclamo con énfasis humanitario se ha convertido en un pulso diplomático recurrente entre Bogotá y Quito, con posiciones cada vez más distantes sobre la situación del exvicepresidente ecuatoriano.

Deja un comentario