Donald Trump le responde a Pedro Sánchez y afirma que EE. UU. no necesita ayuda de España

Washington, 30 de marzo de 2026 – La Casa Blanca aseguró que Estados Unidos no necesita apoyo de España para su operación militar contra Irán, tras la decisión del Gobierno de Pedro Sánchez de cerrar el espacio aéreo a vuelos estadounidenses vinculados a la llamada Operación Furia Épica. La respuesta, transmitida a ABC por un alto cargo del Ejecutivo de Donald Trump, busca restar impacto al veto español en medio de un deterioro acelerado de la relación bilateral.

Según la fuente oficial, “las Fuerzas Armadas de Estados Unidos están cumpliendo o superando todos sus objetivos en el marco de la Operación Furia Épica y no necesitan ayuda de España ni de nadie más”. Con esa declaración, Washington intenta proyectar autosuficiencia militar y presentar la exclusión de España como irrelevante para el desarrollo de la campaña.

La decisión de Madrid se produjo en dos fases. Primero, el Gobierno negó el uso de las bases de Rota y Morón para operaciones relacionadas con la ofensiva en Irán. Luego amplió la restricción al cerrar el espacio aéreo nacional a cualquier vuelo militar estadounidense vinculado a esa misión. La ministra de Defensa, Margarita Robles, defendió la medida al señalar que España no autorizará acciones asociadas a lo que calificó como una guerra ilegal e injusta.

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La reacción estadounidense trasciende el plano militar y se instala en el terreno político. Desde el entorno de Trump han surgido críticas directas a la postura española, en una escalada que incluye amenazas de represalias económicas y cuestionamientos al papel de España dentro de la OTAN. El propio presidente estadounidense planteó en semanas recientes la posibilidad de cortar el comercio bilateral y revisar la presencia militar en territorio español.

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Voces cercanas a la Casa Blanca reforzaron ese tono. Katie Miller, vinculada al círculo presidencial, afirmó en redes sociales que “España abrió sus fronteras a todos los inmigrantes ilegales, pero se las cerró a Estados Unidos”, en un mensaje que mezcla críticas migratorias con reproches por la negativa a colaborar militarmente.

Mientras tanto, sectores demócratas en Estados Unidos han respaldado la posición de Sánchez. Ben Rhodes, exasesor de seguridad nacional, elogió su postura y sostuvo que ha mostrado liderazgo frente a la estrategia militar de Washington.

El Pentágono evitó pronunciarse sobre el impacto operativo de la decisión española y remitió las consultas a la Casa Blanca, que centralizó la respuesta oficial. La línea del Ejecutivo estadounidense es clara, la operación sigue su curso y el veto de Madrid no altera sus objetivos.

El episodio se inscribe en un contexto de creciente presión de Washington sobre sus aliados para aumentar el gasto en defensa y respaldar su estrategia en Oriente Próximo. España mantiene su compromiso con el objetivo del 2 por ciento del PIB en defensa dentro de la OTAN y rechaza elevarlo al 5 por ciento, como exige Trump, lo que añade otro foco de tensión en la relación bilateral.

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