Papa León XIV denuncia «creciente brecha entre ricos y pobres» durante su visita a Mónaco

Mónaco, 28 de marzo de 2026 – El papa León XIV realizó este sábado una visita de ocho horas a Mónaco, la primera de un pontífice en ejercicio al principado, donde cuestionó las crecientes brechas entre ricos y pobres en uno de los territorios con mayor concentración de riqueza del mundo. En un discurso ante autoridades locales, advirtió que la riqueza debe estar al servicio de la ley y la justicia en un contexto global marcado por conflictos y tensiones geopolíticas.

El pontífice llegó en helicóptero desde Roma y fue recibido por el príncipe Alberto II y la princesa Charlene en Montecarlo. La jornada incluyó un mensaje desde el Palacio del Príncipe, un encuentro con autoridades y una misa en el estadio Louis II ante unas 15.000 personas. Se trató además de su primer viaje a Europa occidental desde que asumió el liderazgo de la Iglesia católica.

Desde un balcón del palacio, León XIV centró su intervención en las desigualdades económicas. Denunció “configuraciones injustas de poder” y “estructuras de pecado que abren abismos entre pobres y ricos”, con lo que situó la desigualdad como un problema estructural que trasciende lo económico y afecta la cohesión social.

Subrayó que la riqueza debe ponerse al servicio de la justicia, especialmente en un momento en que, según dijo, las “demostraciones de fuerza” y la “lógica de la omnipotencia” ponen en riesgo la paz mundial. Sus palabras fueron interpretadas como una alusión al aumento de conflictos armados y a la concentración de poder económico y político.

El mensaje tuvo una carga simbólica particular al pronunciarse en Mónaco, reconocido como centro financiero y residencia de grandes fortunas. El papa planteó que territorios con alta concentración de riqueza tienen la responsabilidad de orientar sus recursos hacia la justicia social y la paz.

La misa en el estadio Louis II reunió a fieles locales y trabajadores transfronterizos en un país donde el catolicismo es religión de Estado, aunque la práctica regular es minoritaria. En ese contexto, el papa destacó a las parroquias como espacios donde conviven distintos estratos sociales, desde multimillonarios hasta empleados de servicios.

La Santa Sede había anticipado que el pontífice también abordaría temas como la protección del medio ambiente, el papel de Mónaco en Europa y la defensa de la vida en todas sus formas, una noción que incluye tanto posturas tradicionales de la Iglesia como el rechazo a la guerra y la violencia.

La visita ocurre en medio de tensiones globales sobre la concentración de riqueza y el aumento de la desigualdad, así como de un escenario internacional marcado por conflictos que afectan la estabilidad económica y política. En ese contexto, León XIV retomó la línea de la doctrina social de la Iglesia y la proyectó hacia desafíos contemporáneos como la crisis climática y las tensiones geopolíticas.

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