Bogotá, 27 de marzo de 2026 – La Organización de las Naciones Unidas alertó desde Bogotá que más de 10.000 colombianos han sido reclutados en los últimos años como mercenarios, voluntarios armados o contratistas de seguridad en conflictos internacionales. La advertencia fue emitida por el Grupo de Trabajo sobre el uso de mercenarios tras una misión oficial en el país entre el 16 y el 27 de este mes.
Según el organismo, los colombianos han sido vinculados a escenarios como Ucrania, Sudán y la República Democrática del Congo, además de otros conflictos y operaciones de seguridad privada. La experta Michelle Small, integrante del grupo de la ONU, afirmó que “unos 10.000 colombianos han sido reclutados para participar en conflictos armados del mundo como mercenarios, voluntarios o contratistas de seguridad”, muchos en condiciones que calificó como inhumanas, lo que evidencia la urgencia de reforzar los mecanismos de prevención y protección.
La misión incluyó reuniones con autoridades estatales, organizaciones civiles, víctimas y representantes de empresas de seguridad. En sus conclusiones preliminares, el grupo advirtió que los exmilitares colombianos son altamente demandados por su entrenamiento y experiencia en combate, lo que los convierte en un recurso atractivo en el mercado internacional de servicios armados.
El informe también señala que muchos reclutamientos se realizan a través de intermediarios, redes sociales o compañías con sede en el exterior, lo que dificulta el control institucional. Michelle Small advirtió que estas prácticas exponen a los colombianos a “condiciones laborales y de combate extremadamente precarias, con riesgos graves para sus derechos y seguridad personal”. La ONU documentó casos de retención de documentos y restricciones para abandonar los lugares de trabajo o de combate.

La alerta no se limita a conflictos armados formales. El organismo indicó que algunos colombianos también son contratados para actividades de seguridad privada o incluso vinculados a estructuras del crimen organizado en países de América Latina y otras regiones.
La advertencia coincide con la reciente sanción de la Ley 2569, firmada por el presidente Gustavo Petro el pasado 17 de marzo. Esta normativa, impulsada originalmente por el excanciller y ahora candidato presidencial Luis Gilberto Murillo, ratifica la convención internacional de 1989 contra el reclutamiento, financiación y entrenamiento de mercenarios. Aunque la ONU calificó la ley como un avance histórico, advirtió que sigue siendo insuficiente frente a la magnitud del fenómeno en el país

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El grupo de expertos insistió en que el país necesita una estrategia más amplia que incluya prevención, control sobre empresas de seguridad y alternativas económicas para exmilitares. También subrayó la importancia de mejorar los sistemas de información para dimensionar el problema y diferenciar los tipos de vinculación de colombianos en conflictos externos.
El tema ya había generado preocupación internacional por denuncias previas sobre la participación de colombianos en guerras como la de Sudán y por reportes de reclutamiento bajo engaño en otros escenarios. Para la ONU, estos antecedentes reflejan la consolidación de un mercado global de mano de obra armada que encuentra en Colombia una fuente significativa de personal entrenado.






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