Bogotá, 24 de marzo de 2026 – El presidente Gustavo Petro decretó tres días de duelo nacional en Colombia tras la muerte de 69 uniformados en el accidente de un avión militar Hércules C-130 en zona rural de Puerto Leguízamo, Putumayo. La medida rige desde hoy y ordena izar las banderas a media asta en entidades públicas y embajadas, además de rendir honores militares a las víctimas.
El siniestro ocurrió ayer 23 de marzo, pocos minutos después del despegue de la aeronave FAC-1016, que cubría una ruta entre Puerto Leguízamo y Puerto Asís. A bordo viajaban 126 personas, entre integrantes de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército Nacional y la Policía. El balance oficial reporta 69 fallecidos y 57 heridos, evacuados a centros médicos en Bogotá, Neiva y Florencia.
De acuerdo con el Ministerio de Defensa, entre las víctimas mortales hay seis tripulantes de la Fuerza Aeroespacial, 58 soldados del Ejército y dos policías. Las autoridades locales y equipos de rescate trabajaron en la recuperación de cuerpos y atención de sobrevivientes en la zona del accidente, donde quedaron restos calcinados de la aeronave.
En un mensaje publicado en X, el presidente Petro anunció la decisión y señaló que el duelo busca honrar a los uniformados fallecidos en cumplimiento de su deber. “He decretado tres días de duelo en todo el territorio nacional en memoria de los 69 uniformados”, escribió. El decreto también establece la realización de ceremonias militares en distintas regiones del país.

El comandante de las Fuerzas Militares, general Hugo López, afirmó que el avión estaba en condiciones adecuadas para operar y que la tripulación contaba con la formación requerida. Sin embargo, precisó que las causas del accidente aún no han sido establecidas y serán determinadas por la investigación en curso.
El hecho es considerado uno de los accidentes aéreos más graves de la Fuerza Pública en la historia reciente de Colombia por el número de víctimas. La Aeronáutica Civil y organismos judiciales adelantan la recolección de evidencias para esclarecer si hubo fallas técnicas, condiciones climáticas adversas o errores humanos.
La tragedia generó reacciones de solidaridad de gobiernos y embajadas extranjeras, que expresaron condolencias a las familias de los fallecidos. En paralelo, las Fuerzas Militares y la Policía organizan homenajes en distintas guarniciones, mientras en las ciudades de origen de las víctimas se preparan actos de despedida.
El accidente ocurrió en Putumayo, una región fronteriza con Perú y Ecuador donde las Fuerzas Militares mantienen operaciones constantes. La magnitud del hecho impacta la agenda de seguridad y deja abierta la expectativa sobre los resultados de las investigaciones y las medidas que se adopten para evitar nuevas tragedias.








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