Bogotá, 24 de marzo de 2026 – La Unión Sindical Obrera, principal sindicato del sector petrolero, advirtió que convocará movilizaciones si la Junta Directiva de Ecopetrol no retira a su presidente, Ricardo Roa, en medio de la evaluación sobre su continuidad tras la imputación por presunto tráfico de influencias. La presión sindical se suma a la segunda reunión del órgano directivo, que aún no logra un consenso sobre el futuro del ejecutivo.
En un comunicado dirigido a la Junta, la USO sostuvo que las investigaciones penales, disciplinarias y administrativas contra Roa han deteriorado la percepción de empleados, inversionistas y comunidades sobre la compañía. El sindicato insiste en que mantenerlo en el cargo expone a Ecopetrol a riesgos reputacionales y jurídicos, especialmente después de que la Fiscalía formalizara cargos relacionados con un negocio inmobiliario y un proyecto de regasificación de gas en el Caribe.
La discusión interna se mantiene dividida. De los nueve miembros de la Junta, tres respaldan la salida de Roa, entre ellos el presidente de la USO, César Loza, mientras que seis se inclinan por su permanencia. Sobre la mesa hay tres alternativas, mantenerlo con seguimiento a su proceso judicial, otorgarle una licencia temporal o pedir su renuncia.
La falta de acuerdo refleja tensiones sobre el manejo del caso y los riesgos para la gobernanza corporativa. Aunque la Junta había ratificado previamente a Roa tras la imputación, la nueva presión sindical y el deterioro de la reputación han reabierto el debate.
En contexto: USO exige remover a Ricardo Roa de Ecopetrol
Según cifras del monitor Merco, Ecopetrol pasó del segundo lugar en reputación corporativa en 2022 al puesto 17 en 2025. El sindicato atribuye esta caída a los cuestionamientos sobre la gestión de su presidente y advierte que la situación puede afectar la confianza del mercado.

La imputación de la Fiscalía se centra en la relación de Roa con el coronel retirado Juan Guillermo Mancera, señalado como intermediario en la compra de un apartamento en Bogotá por un valor inferior al comercial y vinculado posteriormente a un negocio de regasificación evaluado por Hocol, filial de Ecopetrol. La fiscal del caso afirmó que existen elementos que permiten inferir que el directivo habría impartido instrucciones para favorecer a ese contratista.
Roa, quien también fue gerente de la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022, enfrenta además otro proceso por presuntas irregularidades en la financiación de la campaña. Tanto Ecopetrol como su Junta han reiterado que respetan la presunción de inocencia y que el directivo continuará en el cargo mientras avanza su defensa.
La eventual convocatoria a movilizaciones por parte de la USO introduce un nuevo factor de presión en una decisión que será clave para la estabilidad de la empresa más grande del país. La determinación de la Junta es observada por inversionistas y actores políticos, en un contexto en el que la reputación y la gobernanza de Ecopetrol tienen impacto directo en el mercado y en las finanzas públicas.









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