Bogotá, 20 de marzo de 2026 – Las denuncias por presunto acoso sexual contra dos presentadoras de Noticias Caracol desataron una cadena de pronunciamientos de periodistas y expresentadoras que relataron experiencias propias o cuestionaron la reacción tardía del canal. El caso se hizo público tras un comunicado de Caracol Televisión, emitido el 20 de marzo de 2026, en el que la empresa confirmó la activación de sus protocolos internos y una investigación con garantías de confidencialidad y debido proceso. Desde entonces, el foco dejó de estar solo en los señalamientos iniciales y pasó a la respuesta institucional y a los testimonios de mujeres del gremio que aseguran que estas conductas fueron silenciadas durante años.
Las reacciones crecieron porque varias periodistas plantearon que el caso no es un episodio aislado, sino parte de un problema más amplio dentro de las redacciones y otros espacios laborales de los medios. Juanita Gómez sostuvo que estos hechos no deben reducirse a “momentos incómodos”, sino entenderse como conductas de acoso normalizadas.

Mónica Rodríguez, exconductora de Caracol, respaldó a las denunciantes y cuestionó que la empresa hubiera permanecido como espectadora durante años. Catalina Botero, hoy en RTVC, también criticó la tardanza del pronunciamiento institucional, aunque valoró que finalmente hubiera una respuesta pública.

Algunas voces del gremio
A esos pronunciamientos se sumó Pilar Velásquez, periodista de Win Sports, quien afirmó que conoce casos de acoso que sí fueron atendidos con seriedad y pidió que este escándalo siente un precedente para sancionar a los responsables, sin importar la empresa a la que pertenezcan. Su intervención reforzó la idea de que el debate ya no se limita a un solo canal, sino que toca prácticas extendidas en la industria.

El testimonio más detallado hasta ahora lo entregó Lina Tobón. La periodista relató en X un episodio ocurrido en 2022, cuando, según su versión, un superior invadió su espacio personal en un set de grabación, la tocó con la excusa de corregir el maquillaje y luego incurrió en contacto físico no consentido. Tobón aseguró además que después enfrentó acoso laboral, sabotajes y hostilidad cuando pasó de reportera a presentadora. Explicó que no denunció en ese momento por miedo, por falta de respaldo institucional y por la sensación de que era su palabra contra la de él. También contó que renunció al canal el 8 de noviembre de 2022.

Las intervenciones de estas periodistas convirtieron el caso en un punto de quiebre para el gremio, porque varias de ellas coincidieron en que durante años existieron denuncias no escuchadas o minimizadas. El debate público se ha concentrado en las condiciones de protección para las víctimas, la obligación de los medios de garantizar entornos seguros y la necesidad de que las denuncias no queden limitadas a mensajes en redes sociales, sino que deriven en decisiones concretas.
La respuesta de la dirección
El director de Noticias Caracol, Juan Roberto Vargas, se pronunció el domingo 22 de marzo de 2026 durante su programa en Blu Radio. Allí dijo que hablaba a título personal y también en representación de la dirección del noticiero y de la alta gerencia del canal. Calificó la situación como “un muy doloroso episodio” y un hecho triste para la empresa, y sostuvo que este es un momento para demostrar determinación, decencia y rigor.
Vargas recordó que Caracol Televisión activó sus protocolos internos y los procedimientos legales previstos para este tipo de casos. También afirmó que el canal no es juez, “pero tampoco espectador”, y aseguró que se tomarán las decisiones necesarias una vez se esclarezcan los hechos. Su intervención, sin embargo, no cerró la controversia. Mientras algunos valoraron que asumiera públicamente la vocería, otras periodistas insistieron en que la reacción llegó tarde y que el problema venía de años atrás.
Por ahora, los nombres de los dos presentadores denunciados no han sido divulgados públicamente. El caso sigue en desarrollo, con una investigación interna en curso y un debate abierto en el periodismo colombiano sobre acoso, silencio institucional y garantías reales para quienes deciden denunciar.







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