Quibdó, 22 de marzo de 2026 – El Ministerio de Defensa anunció una recompensa de hasta 1.000 millones de pesos por información que permita capturar a alias Genaro, identificado como Edwin Londoño Arango, señalado de ordenar el bloqueo armado del ELN en el Bajo Baudó, Chocó. La medida se da en medio de una crisis humanitaria que mantiene a miles de personas confinadas desde el 17 de marzo.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, informó que la decisión responde al constreñimiento armado atribuido al frente Ché Guevara del ELN, que ha restringido la movilidad en los ríos Docampadó, Ijuá y Orpúa, vías esenciales para el transporte de alimentos, atención médica y actividades productivas en la región.
Las cifras sobre la emergencia varían según las fuentes. Reportes oficiales indican que al menos 26 comunidades están afectadas, entre ellas 16 afrodescendientes y 10 indígenas, con más de 6.000 personas confinadas. Otras versiones elevan la cifra a 6.800 personas y reportan cerca de 450 desplazados internos dentro del mismo territorio.

En paralelo, el Gobierno desplegó tropas para retomar el control de la zona y asegurar los corredores fluviales. En la operación participan soldados, infantes de Marina y unidades de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, con énfasis en garantizar la movilidad y habilitar un corredor humanitario.
Las autoridades confirmaron que ya se han entregado o están en proceso de distribución al menos 10 toneladas de ayuda humanitaria. La Gobernación del Chocó y la Alcaldía del Bajo Baudó coordinan el traslado de estos suministros hacia las comunidades más afectadas por el desabastecimiento.
Sánchez calificó el accionar del ELN como un crimen de guerra y afirmó que atacar y confinar a la población civil, cuando se hace de manera sistemática, constituye también un crimen de lesa humanidad. Añadió que la recompensa hace parte de la estrategia para capturar a los responsables del paro armado.
La gobernadora del Chocó, Nubia Carolina Córdoba, advirtió que el confinamiento afecta a más de 6.000 personas y alertó sobre el riesgo de incursión de disidencias de las FARC en la zona, lo que podría agravar la situación de seguridad.
El Bajo Baudó depende casi por completo del transporte fluvial, por lo que el bloqueo ha impactado de forma directa el acceso a alimentos, salud y movilidad. Hasta ahora, el paro armado continúa activo mientras avanzan las operaciones militares y la distribución de ayuda, sin que se haya confirmado la captura de alias Genaro.








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