Cruce entre Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella por el apoyo de los partidos tradicionales

Bogotá, 20 de marzo de 2026 – El cruce entre Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia evidenció la división estratégica en la derecha frente a una posible candidatura única para las elecciones presidenciales de 2026. El aspirante independiente descartó un acuerdo en primera vuelta con la senadora, aunque dejó abierta la puerta a una eventual convergencia en segunda vuelta.

El episodio se desarrolló en Bogotá entre el 19 y 20 de marzo, en medio de presiones de distintos sectores para unificar candidaturas en la derecha y la centroderecha. En ese contexto, De la Espriella fue consultado sobre posibles alianzas y fijó su postura inicial. “Paloma Valencia y yo somos aliados naturales. Tendremos que encontrarnos en la segunda vuelta sobre la base de unos principios y valores fundacionales”, afirmó.

De inmediato, el candidato marcó distancia de la estrategia de su eventual contendora. Cuestionó las adhesiones que ha venido sumando su campaña y advirtió que no comparte ese enfoque. “No puedes decir que vas a llegar a cambiar todos los problemas del país cuando estás rodeado de los mismos de siempre”, señaló.

Más adelante, profundizó su crítica al revelar que varias figuras políticas que hoy respaldan a Valencia buscaron acercamientos con su campaña. “Muchas de esas personas tocaron mi puerta y no las recibí porque esto es extrema coherencia”, dijo. En la misma línea, defendió su discurso de independencia frente a la política tradicional. “Yo no puedo venir a decirle al país que soy un tipo independiente y recibir a todo el mundo solamente por una foto”.

Horas después, Paloma Valencia respondió a los cuestionamientos sin cerrar la puerta a una coincidencia futura, pero defendiendo la amplitud de su campaña. “Lo que necesitamos es que todos los colombianos estén en este proyecto político. Lo que queremos es construir entre diferentes para sacar adelante a Colombia”, afirmó.

La senadora insistió en que la suma de apoyos no implica acuerdos burocráticos. “Yo no he comprometido ni un solo ministerio ni un solo cargo. La gente conoce mi transparencia y mis manos limpias”, aseguró. También dejó claro que su estrategia pasa por integrar distintos sectores. “Aquí recibimos a todos los colombianos, con partido o sin partido, que quieran venir a sumar”.

El intercambio ocurre en una etapa temprana de la carrera presidencial, marcada por la discusión sobre si la derecha debe llegar unificada a la primera vuelta del 31 de mayo o competir con varias candidaturas. Valencia llega fortalecida tras la consulta de su sector y la adhesión de figuras de alto perfil, mientras De la Espriella busca consolidar una narrativa de outsider.

La diferencia entre ambos refleja dos caminos dentro del mismo espectro político. Mientras Valencia apuesta por la acumulación de respaldos, De la Espriella insiste en una candidatura que se distancie de la clase política tradicional, incluso si eso implica competir sin alianzas en la primera ronda.

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